La evolución del cultivo de cannabis y la creación de nuevas genéticas está produciendo en las plantas de marihuana unos niveles de THC nunca vistos hasta ahora. Por ello, los consumidores no paran de buscar formas de aprovechar al máximo sus propiedades. Para lograr este objetivo están los concentrados, extracciones o hachís, tres sinónimos del mismo concepto: separar los tricomas de cada cogollo para multiplicar los efectos psicoactivos (o terapéuticos, ya que actualmente existe el hachís CBD) del cannabis. En la actualidad hay muchos tipos de hachís, pero no siempre fue así.

El primer concentrado conocido en la historia es el charas hachís, originado en Asia central hace más de 1000 años. El método era fácil: frotar los cogollos con las manos para desprender los tricomas. Posteriormente, se comenzaron a utilizar varas y otros objetos para golpear las flores y disgregar el polen, lo que actualmente se conoce como hachís en seco. Estos fueron los únicos modos de conseguir extracciones hasta finales del siglo XX, cuando apareció el Bubble Hash y su fórmula para separar resina y materia vegetal a través de agua y hielo.

El siglo XXI ha visto nacer otras dos técnicas para lograr el mismo objetivo: El BHO (el más peligroso debido a la necesidad de usar butano) y el Rosin (el último en aparecer). En definitiva, actualmente existen muchos nombres y diferentes tipos de hachís con características y peculiaridades que los hacen únicos.

Tipos de hachís

El hachís en fresco, denominado chara, fue el primer proceso de extracción de resina realizado en el mundo cannábico. Consistía en frotar con las manos los cogollos de las plantas vivas para que los tricomas se pegasen en las palmas. Sin embargo, y a pesar de ser pionero en la materia, nunca se extendió más allá de Asia, por lo que los consumidores tuvieron que ingeniárselas para crear otros sistemas de extracción.

Hachís en seco

Siglos más tarde apareció el método de hachís marroquí, en el que las flores se metían en sacos y eran golpeadas con varas (imitando el movimiento de tocar un tambor) para disgregar la resina.

Así comenzó el hachís en seco. Este es el método más sencillo, ya que se basa en la fricción de la materia vegeta para aislar los tricomas. En la actualidad se utilizan shakers, tamices o grinders para extraer hachís en seco, siendo la forma más común de concentrado en todo el mundo.

hachís

Bubble Hash

El Bubble Hash, Water Hash o Ice-O-Lator fue el tercer método de extracción en hacer su aparición. Durante varios años, la autoría de este proceso estuvo en entredicho, aunque es casi una opinión unánime que Sam the Skunkman fue el primero en desarrollar este tipo de concentrado.

El Bubble Hash consiste en la separación de tricomas y materia vegetal mediante el agua, el hielo y el movimiento. La técnica básica debe seguir los siguientes pasos:

  1. Congela la materia vegetal que vayas a utilizar (cogollos, hojas de azúcar, restos de manicura…).
  2. Asegúrate de que la habitación donde vayas a realizar la extracción está lo suficientemente fría, ya que, en caso contrario, el hielo no hará correctamente su función.
  3. Introduce el hielo y el agua en una lavadora de hash. Hay gente que realiza este proceso en cubos, removiendo el líquido con un palo, siendo habitual en cosechas pequeñas de autoconsumo. En caso de contar con cultivos grandes, una lavadora ahorrará mucho esfuerzo.
  4. Cuando el agua y el hielo estén entre 2 y 4 grados, introduce la materia vegetal en la lavadora y actívala durante unos 10 minutos.
  5. Vierte el agua en un cubo donde, previamente, has colocado bolsas de distinto micraje. Las mallas deben estar unas dentro de otras como si fueran calcetines (la de mayor micraje dentro, la de menor fuera).
  6. Saca cada bolsa, vacía el agua interior y, cuando esté lo menos húmeda posible, gira la malla y recoge el hachís, separando el concentrado por micras (la resina obtenida de la bolsa con menor micraje será la de más calidad).
  7. Si quieres realizar más rondas de extracción, vuelve a introducir el agua con la materia vegetal en la lavadora y repite el proceso.

BHO

El BHO (Aceite de Hachís con Butano) es el proceso de extracción de resina más complicado, peligroso y arriesgado en el mundo cannábico, pero el retorno suele ser superior y la calidad, en términos generales, es mayor.

El método de extracción de BHO más común (denominado circuito abierto) se realiza de la siguiente manera:

  1. Se mete la materia vegetal en un tubo extractor.
  2. Se introduce el gas butano por el agujero superior del tubo extractor, lo que genera una gran presión que arrastra los tricomas. Hay que llevar guantes durante el proceso, ya que el tubo se congela.
  3. Por el extremo inferior del conducto saldrá el gas líquido junto con los tricomas y cayendo en el plato que hayamos colocado.
  4. Se deja evaporar el gas lo máximo posible a temperatura ambiente.
  5. Para finalizar, se utiliza una campaña extractora o un horno, conectados a una bomba de vacío, para eliminar los últimos restos de gas y quedarnos con el concentrado puro. Este último proceso se denomina purgado.

Los circuitos para extraer BHO se puede clasificar en dos grupos según la exposición del butano en el entorno:

  • Circuito abierto: El butano está en contacto con el exterior, siendo tremendamente peligroso debido a la posibilidad de aparición de otros componentes que pueden ser inflamables. Es la forma más barata y común de realizarlo, pero se han producido infinidad de accidentes. Quien lo realice debe ser un profesional de la materia y hacerlo en un lugar exterior para minimizar los riesgos.
  • Circuito cerrado: El butano se mantiene en un circuito constante y no tiene contacto con el exterior, por lo que es mucho más seguro. Además, la calidad es mayor, ya que el aire puede contener ciertos elementos nocivos que reducen el sabor de nuestro concentrado. El gran contra de este método es el elevado coste que supone adquirir los productos para realizarlo.

El BHO puede ser de diferentes tipos según la materia vegetal utilizada (fresca o seca), el porcentaje de THC o CBD, la temperatura, la extracción o el purgado. Normalmente, la principal diferencia entre los siguientes tipos se basa en la textura del concentrado, que da pie a sus nombres, pero también afecta a la cantidad de terpenos y a la potencia de los efectos.

Estos son los tipos más comunes de BHO:

Shatter

  • Textura: Cristalina, fina y fácil de quebrar.
  • Método: El shatter es el tipo de BHO más común, ya que es el que se forma realizando el proceso simple de butano y purgado.
  • Características: Altas concentraciones de cannabinoides y efectos psicoactivos pronunciados.

Wax

  • Textura: Cerosa y pegajosa.
  • Método: Durante el proceso de purgado se tiene que agitar el concentrado para que adopte esta forma.
  • Características: El efecto psicoactivo es menor, pero cuenta con un sabor más pronunciado debido a su mayor número de terpenos.

Crumble

  • Textura: Sólida, seca y granulada.
  • Método: El purgado se realiza a temperaturas mucho más bajas de las comunes en el BHO.
  • Características: Es un concentrado más puro y fácil de manipular debido a su textura.

Budder

  • Textura: Esponjosa, cremosa y espesa, similar a la mantequilla.
  • Método: Parecido al del wax, ya que hay que agitar ligeramente el concentrado mientras se está purgando.
  • Características: Es menos potente que el resto, pero más sabroso.

Live Resin

  • Textura: Maleable y pegajosa.
  • Método: Se realiza el proceso de BHO con las flores recién cosechadas y congeladas. No se secan ni curan los cogollos.
  • Características: Mantiene todos los terpenos, ya que algunos se pierden durante el secado y curado. Además, es increíblemente sabroso.
bho

Rosin

El Rosin es el proceso de extracción de resina más reciente. Fue descubierto gracias a un experimento en el que, con una plancha para el pelo, se introdujo un cogollo y se aisló la resina. Gracias a ello, se averiguó que la presión y el calor pueden extraer los tricomas del cannabis, por lo que se profesionalizó el método y se comenzó a realizar mediante prensas especializadas.

Este concentrado ganó muchos adeptos gracias a la ausencia del butano, la facilidad del proceso y la calidad de la extracción. Además, se puede consumir inmediatamente después de realizarse.

Para realizar rosin hay que seguir los siguientes pasos:

  1. Fijar dos papeles rosin en las planchas de la prensa.
  2. Introducir la materia vegetal deseada en un filtro micrado.
  3. Cuando la prensa alcance la temperatura adecuada (entre 85 y 110 grados suele ser lo más común), se introduce materia vegetal y se comprime durante un minuto.
  4. Se puede realizar un segundo prensado para extraer la resina restante.
rosin
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Erik Collado

Con más de 10 años de experiencia en el sector del cannabis, sus vivencias y aprendizaje son la base del éxito de GB The Green Brand.

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