Las semillas son una forma natural de reproducción de muchas plantas, entre las que se encuentra el Cannabis sativa, más conocido como marihuana.
Las plantas de marihuana pueden reproducirse sexualmente: para que se formen semillas deben intervenir los órganos reproductores masculinos y femeninos. Existen plantas macho y plantas hembra, aunque también pueden aparecer flores masculinas en plantas femeninas y producirse una autopolinización.
En la naturaleza, las flores masculinas polinizan las plantas hembra. Las semillas posteriormente caen al suelo y, cuando encuentran las condiciones adecuadas de humedad, pueden germinar y dar lugar a nuevas plantas.
Las plantas hembra son las que producen los cálices, mientras que los machos liberan el polen. Cuando llega la fase de floración, los pistilos de las flores femeninas pueden captar ese polen, que llega hasta el interior del cáliz, donde comienza a desarrollarse una nueva semilla.
Normalmente, las semillas necesitan completar su maduración antes de estar preparadas para germinar. En la naturaleza, este proceso ocurre en la propia planta. Una vez completado su ciclo, las semillas quedan en el entorno hasta que vuelven a darse las condiciones adecuadas.
Desde hace décadas existen bancos de semillas de marihuana que seleccionan variedades destacadas por determinadas características. A partir de ellas se estabilizan genéticas o se realizan cruces con otras variedades para obtener híbridos que combinen características de ambos parentales.
En Growbarato.net puedes encontrar semillas con diferentes genéticas y características, entre ellas semillas feminizadas, regulares y autoflorecientes.
Cómo han evolucionado las semillas de cannabis
El cannabis lleva utilizándose desde hace muchísimo tiempo, pero las variedades disponibles han cambiado considerablemente durante las últimas décadas.
Aunque las medias generales de THC del cannabis que circulaba durante los años 70 y 80 eran bastante inferiores a las actuales, la selección y crianza de variedades ya empezaba a buscar ejemplares con mayor potencia. En los años 70 comenzaron a seleccionarse genéticas capaces de acercarse al 10 % de THC; durante los 80, algunas variedades podían rondar el 12 %; y en los años 90, la expansión del cultivo interior y el desarrollo de nuevos híbridos permitió encontrar ejemplares cercanos al 15 %.

Actualmente es habitual encontrar genéticas comerciales que superan el 20 % de THC, mientras que determinadas variedades pueden alcanzar o incluso superar el 30 % en condiciones adecuadas. Esto no significa que todas las plantas de cada época presentaran esos porcentajes, sino que el potencial de determinadas genéticas ha ido aumentando gracias a décadas de selección y mejora genética.
Además, esta evolución no se ha centrado únicamente en el THC, sino también en la producción, los terpenos, la estructura, la resistencia y otros cannabinoides.
Semillas regulares y semillas feminizadas
Las semillas regulares pueden originar plantas macho o hembra.
Tradicionalmente se considera que existe una proporción aproximada de machos y hembras, aunque no siempre será exactamente del 50 %. Lo importante es que el sexo de una semilla no puede predecirse por su aspecto ni controlarse de forma fiable aumentando la humedad o modificando la temperatura durante los primeros días.
Las semillas feminizadas, en cambio, han sido desarrolladas para producir plantas hembra con una probabilidad muy elevada.
Este avance supuso una gran ventaja para muchos cultivadores, ya que permitió aprovechar mejor el espacio disponible sin tener que esperar a la floración para identificar y retirar un gran número de ejemplares macho.
Cómo germinar semillas de cannabis
Las semillas de cannabis necesitan unas condiciones adecuadas de humedad, oxígeno y una temperatura adecuada para iniciar la germinación.
Uno de los métodos más utilizados consiste en colocarlas entre servilletas de papel húmedas hasta observar la aparición de la primera raíz.

Una vez que la raíz comienza a desarrollarse, la semilla puede trasladarse cuidadosamente al medio de cultivo para continuar su crecimiento. Durante esta fase es especialmente importante mantener un equilibrio adecuado de humedad.
Si la servilleta se seca completamente antes de que aparezca la raíz, la germinación puede verse perjudicada.
Pero tampoco debemos excedernos. Un exceso de agua reduce la disponibilidad de oxígeno alrededor de la semilla y puede favorecer la aparición de problemas de podredumbre.
La temperatura también influye. Tanto unas condiciones demasiado frías como un exceso de calor pueden dificultar el proceso.
La germinación puede producirse en pocos días, aunque algunas semillas pueden tardar más. Por eso, no existe un plazo único que sirva para todas las genéticas.
Cuando varias semillas no germinan, no siempre significa que exista un problema con la genética. Las condiciones utilizadas durante la germinación también tienen una influencia importante.
Algunos mitos sobre las semillas de cannabis
Existen numerosos mitos relacionados con las semillas de cannabis.
Uno de los más conocidos asegura que si una semilla flota al introducirla en un vaso de agua significa que está vacía y no germinará.
Sin embargo, que una semilla flote inicialmente no permite determinar por sí solo si es viable o no.
Otro mito consiste en apretar la semilla para comprobar su resistencia.
No es una buena forma de determinar su calidad. Si aplicamos suficiente presión, cualquier semilla puede romperse, incluida una perfectamente viable.
Por tanto, no es recomendable aplastar una semilla para comprobar si puede germinar. Es mucho mejor proporcionarle unas condiciones adecuadas y observar cómo responde durante la germinación.
También se suele pensar que una semilla pequeña o de color claro no puede germinar.
El tamaño y el aspecto exterior pueden variar considerablemente dependiendo de la genética. Algunas variedades producen semillas pequeñas o más claras que pueden desarrollarse correctamente.
Sativas, índicas y ruderalis
Dentro del cannabis se han utilizado tradicionalmente denominaciones como sativa, índica y ruderalis para describir diferentes tipos de plantas y características.
A partir del cruce entre diferentes genéticas se han creado multitud de híbridos.
Por ejemplo, una variedad puede presentar características procedentes tanto de genéticas consideradas sativas como índicas.
Pero además de estas clasificaciones, existe otra diferencia especialmente importante para el cultivo: las variedades fotodependientes y las autoflorecientes.
Semillas fotodependientes
Las variedades fotodependientes reaccionan a los cambios en la duración del periodo de luz y oscuridad.
Durante el cultivo exterior, las plantas permanecen normalmente en crecimiento mientras los días son largos. Cuando las horas de luz disminuyen y las noches se alargan, las variedades fotodependientes reciben la señal que favorece el inicio de la floración.
Por esta razón, son sensibles a las interrupciones del periodo nocturno.
Una fuente de luz suficientemente intensa durante las horas de oscuridad puede alterar el comportamiento de determinadas plantas fotodependientes.
Semillas autoflorecientes
Las variedades autoflorecientes no dependen de la reducción de las horas de luz para iniciar la floración.
Esta característica está relacionada con la incorporación de genética procedente de Cannabis ruderalis, adaptada históricamente a regiones con condiciones ambientales y fotoperiodos diferentes.
Las autoflorecientes comienzan a florecer principalmente en función de su edad y desarrollo, lo que permite completar el cultivo en periodos relativamente cortos.
Las primeras generaciones de autoflorecientes solían presentar una producción y calidad inferiores a muchas variedades fotodependientes.
Sin embargo, el trabajo realizado durante años por los bancos de semillas ha permitido mejorar notablemente estas genéticas mediante cruces con variedades más productivas y de mayor calidad.
Actualmente existen autoflorecientes capaces de ofrecer características muy diferentes a las de aquellas primeras generaciones.
¿Sativas o índicas según el efecto?
Tradicionalmente se ha relacionado a las variedades sativas con efectos más cerebrales y a las índicas con sensaciones más corporales. También se ha repetido durante años que las sativas contienen más THC y las índicas más CBD o CBN.
Sin embargo, la experiencia producida por una variedad no depende únicamente de que sea denominada sativa o índica.
Influyen factores como su perfil de cannabinoides, terpenos y otros compuestos, además de las características individuales de cada consumidor.
Por eso, dos variedades clasificadas dentro del mismo grupo pueden presentar perfiles y características muy diferentes.
¿Semillas o clones?
Cultivar desde semilla permite descubrir diferentes expresiones de una misma genética.
Cuando utilizamos distintas semillas de una variedad puede existir cierta variabilidad entre las plantas, de forma parecida a lo que ocurre entre hermanos: comparten una base genética, pero no tienen por qué ser exactamente iguales.
Los clones, en cambio, proceden de una planta madre y mantienen su misma información genética.
Por esta razón, cada sistema tiene sus ventajas dependiendo del objetivo del cultivador.
Las semillas permiten comenzar desde cero, desarrollar un sistema radicular propio y seleccionar ejemplares con características interesantes, mientras que los clones permiten reproducir una genética concreta que ya conocemos.

Cómo elegir semillas de cannabis
A la hora de seleccionar semillas conviene fijarse en varios factores:
- Tipo de semilla: regular, feminizada o autofloreciente.
- Duración aproximada del ciclo.
- Producción.
- Perfil de cannabinoides.
- Aromas y sabores.
- Tamaño y estructura.
- Adaptación a interior o exterior.
- Resistencia a determinadas condiciones ambientales.
También podemos trabajar con distintas genéticas, seleccionar los ejemplares que más nos interesen e incluso realizar cruces para conocer mejor el comportamiento de nuestras variedades favoritas.
Las semillas siguen siendo conocidas y, al mismo tiempo, desconocidas para muchos cultivadores. Entender cómo se forman, cómo germinan y qué diferencias existen entre los distintos tipos permite elegir con mucho más criterio.
En Growbarato.net puedes encontrar una amplia selección de semillas de cannabis de diferentes bancos y genéticas para elegir las que mejor se adapten a cada tipo de cultivo.



