Son muchos los imprevistos que pueden ocurrir durante un cultivo de marihuana para que el resultado no sea el esperado. Uno de estos imprevistos es un fenómeno conocido como fenotrigo, el cual le da un aspecto diferente a las flores de las plantas de cannabis. No tiene por qué ser negativo, ya que en algunas ocasiones ocurre por un factor genético. Las dificultades aparecen cuando es debido al estrés ambiental.
Fenotrigo: qué es
El fenotrigo en la marihuana se da cuando, en la etapa de floración, las plantas comienzan a desarrollar los cogollos con forma apilada, en lugar de redondeados, construyendo una estructura muy llamativa que recuerda a las colas de zorro. Por eso, en inglés se conoce como “foxtails” (colas de zorro).

Dependiendo de la genética escogida, las flores de marihuana pueden adoptar una estructura compacta, redonda y firme; o bien ser alargadas y estrechas. Sin embargo, lo que ocurre con los foxtails o fenotrigos, es que los cálices (espacio reservado para que se desarrollen las semillas) empiezan a formarse en grupo. Esta configuración crea una hilera larga de cogollos, similar también a las espigas de trigo, la cual es totalmente diferente a la naturaleza simétrica que suelen tener la mayoría de los ejemplares.
Si bien estas formaciones no son dañinas, tampoco son beneficiosas, simplemente forman cogollos menos compactos y más voluminosos.
Factores que influyen en el fenotrigo
El principal factor que se relaciona con este fenómeno es el estrés, aunque en algunos casos se debe a una mutación genética. En este último caso, el fenotrigo se considera positivo, pues suelen poseer un nivel de THC mucho mayor.
No obstante, cuando las foxtail suceden por estrés ambiental, acarrea consecuencias negativas en el cultivo. El estrés ambiental se produce, normalmente, por los siguientes factores:
Estrés lumínico
Las plantas de marihuana necesitan una cantidad determinada de luz para crecer. Cuando la luz es demasiado fuerte o la fuente está demasiado cerca, puede aparecer el fenotrigo en sus flores. Además, el estrés lumínico decolora las hojas de la planta, que se vuelven de color amarillo.

Exceso de calor
El calor excesivo perjudica a las plantas de cannabis, las cuales prefieren temperaturas constantes durante todo su ciclo vital. Una gran variación puede atrofiar el crecimiento, afectando a la cosecha y dando pie a la aparición del fenotrigo.
Por lo general, se deben mantener unos rangos de temperatura dependiendo de la fase en la que se encuentre:
- Plántula: 20-25ºC
- Fase vegetativa: 22-28ºC
- Fase de floración: 20-26ºC
Una ola de calor también puede causar colas de zorro en las plantas.
Control en la zona de la raíz
Aunque no se puede observar, en la zona de las raíces se dan muchas circunstancias que, si se descontrolan, pueden provocar estrés en el cultivo. Entre ellos, se encuentra el nivel de pH. La marihuana prefiere un medio ligeramente ácido y que se encuentre entre 6.0 y 7.0 de pH. Este nivel permite una mejor absorción de nutrientes. Salirse excesivamente de estos parámetros puede bloquear las raíces y causar estrés.
Microbios perjudiciales
Existen microorganismos en el suelo que forman una relación simbiótica con las plantas, mientras que otras pueden causar estragos. En concreto, los nematodos presentan una gran amenaza. Son unos animales microscópicos que mordisquean las raíces y las devoran, haciendo que las hojas amarilleen. En el peor de los casos, puede retrasar el crecimiento del vegetal.
Cómo controlar o corregir el fenotrigo
Un fenotrigo que es producido por agentes ajenos a la planta es un indicador de que el cultivo no está madurando bien. Si ocurre antes de que se desarrollen los cogollos, deberá hallarse la fuente de estrés y reducirlo. Así, aumentarán las posibilidades de que los cogollos de la marihuana se desarrollen correctamente. Para ello, puedes seguir estas recomendaciones:
- Ajustar frecuentemente la iluminación. Hay que asegurarse siempre de que la distancia entre la lámpara de cultivo y la planta es de unos 40 cm, en el caso de utilizar iluminación LED. Con lámparas que producen más calor, la distancia será mayor.
- Disipar el calor. En verano, los armarios de cultivo e invernaderos se calientan en exceso. Para combatir las altas temperaturas existen dispositivos digitales que las controlan. Además, es aconsejable colocar varios ventiladores para despejar de aire caliente la zona. En exterior, una lona oscura reducirá un poco el calor.
- Controlar el pH. Una vez por semana debe controlarse para asegurar que todo va bien. Si es necesario, utilizar productos para subir o bajar el pH.
- Equilibrio microbiano. En el caso de invasión de nematodos, añadir al agua de riego microorganismos puedan eliminarlos. Del mismo modo, mezclar hongos micorrícicos y rizobacterias con el sustrato al inicio del cultivo los prevendrá.
- Proporcionar a las plantas el espacio que necesitan. Deben tener suficiente espacio tanto en la maceta como en la parte aérea para desarrollarse sin estrés.
¿Cuándo se cosecha una planta con fenotrigo?

Una de las preguntas más frecuentes entre los cultivadores de cannabis que se encuentran por primera vez con fenotrigo es cuándo cosecharla. El momento de cosechar el cannabis, ya sea al aire libre o en un cuarto de cultivo, lo indica el color de sus tricomas. Cuando están color lechoso y algunos comienzan a tornarse ambar, es el momento de cosechar. A simple vista es difícil de ver, por lo que se recomienda usar una lupa.
En cualquier caso, la forma que adopten los cogollos no determina el momento de la cosecha. El fentigo sólo afectará a su forma, por lo que, una vez resuelto el problema de estrés, habrá que dejar que las flores se desarrollen con normalidad. Es importante no precipitarse a la hora de cortar por miedo a este fenómeno.







