Cada vez más son los cultivadores que se benefician de las ventajas que ofrecen los ácidos húmicos y fúlvicos, los cuáles aseguran mejores resultados en la cosecha. Si bien ambos compuestos se crean en el mismo entorno, ambos poseen propiedades muy diferentes. Para entender cuál es el papel  de los ácidos húmicos en el cultivo de cannabis, aquí se detalla toda la información sobre los mismos.

Ácidos húmicos, qué son y de dónde se obtienen

Los ácidos húmicos son unas complejas moléculas que se forman por la descomposición de la materia orgánica, tanto animal como vegetal, de la cual se alimentan los múltiples microorganismos que se encuentran en el suelo. Estos ácidos se sitúan en el humus del suelo y se crean tras años de descomposición. 

La mayor parte de los ácidos húmicos del mercado vienen de la leonardita, una sustancia vegetal humificada, en un estado intermedio entre turba y lignito. Destaca por su fácil obtención y su alta riqueza. Esta suele situarse en las capas superiores de las minas de carbón a cielo abierto.

La obtención de estos ácidos se realiza al disolverse con un extractante alcalino del mismo material de origen, dando como resultado un líquido negro rico en ácidos húmicos  y fúlvicos. Normalmente se presentan en forma líquida, aunque también se pueden obtener en forma sólida.

Ácidos húmicos en el cannabis

¿Qué beneficios aportan?

Los ácidos húmicos proporcionan grandes beneficios a cualquier cultivo. Entre ellos se encuentran:

  • Rejuvenece el suelo, incrementando la absorción de nutrientes gracias a su acción quelante.
  • Facilitan la retención de agua y el drenaje del suelo, a la vez que lo airea, aumentando la porosidad del mismo y ayudando al crecimiento de las raíces.
  • Mejora el CIC (Capacidad de Intercambio Catiónico) del sustrato, que  permite retener durante más tiempo los nutrientes, permitiendo ahorrar en fertilizantes.
  • Con la acumulación de estos ácidos, los fertilizantes NPK son más eficaces, reduciendo la aplicación pero consiguiendolos mismos resultados.
  • Favorecen la división celular y el transporte de nutrientes a las células, permitiendo que lleguen sin problema a los puntos clave del cultivo.Todo ello, tiene como resultado un impulso del metabolismo y un mejor crecimiento.
  • Contribuyen a una actividad microbiana saludable.
  • Disminuyen la absorción de toxinas del suelo por parte de las plantas.
  • Ayudan a la fotosíntesis y la resistencia ante enfermedades y plagas.
  • Aumenta la calidad de la cosecha, con una mejor apariencia física y valor organoléptico, aumentando las paredes celulares de los cogollos.

¿Cómo aplicarlos?

Los ácidos húmicos ofrecen múltiples beneficios tanto al sustrato como a las plantas de cannabis. Para aplicarlo, se puede incluir en el sustrato, simplemente aportando la materia orgánica necesaria o un fertilizante en forma de polvo, como Humic Boom de Boom Nutrients. Asimismo, existen diferentes formulaciones que permiten su disolución en el agua y la aplicación a través del riego o extendiéndose sobre el terreno. Por otro lado, se puede optar por su aplicación vía foliar.

Principales diferencias entre ácidos húmicos y fúlvicos

La mayoría de los cultivadores aplican ambos ácidos a la vez, por ello suelen estar ligados en la mayoría de casos. No obstante, a pesar de ser muy parecidos, hay ciertas características que los diferencian:

  • Color. En el caso de los ácidos húmicos son más oscuros y los fúlvicos poseen tonos más amarillentos.
  • Retención de agua. Mucho mayor en los ácidos húmicos.
  • Mayor concentración de carbono en estos.
  • Peso molecular más alto, debido a la reacción química que genera enlaces entre moléculas.
  • Solubilidad. Los primeros suelen precipitarse, ya que no son solubles en soluciones básicas, al contrario que los ácidos fúlvicos.
  • El tiempo de actuación de los húmicos es constante, permaneciendo en el tiempo, mientras que los fúlvicos son más fugaces.
  • Mayor CIC en los ácidos húmicos.
Ácidos húmicos en el cultivo

Efectos en el suelo

Los ácidos húmicos son los principales responsables de la textura del suelo y sus propiedades hídricas:

  • Suelos pesados arcillosos: Aumenta la permeabilidad,  ayudan a airearlos y mejoran la estructura.
  • Ligeros y arenosos. Con escasez de materia orgánica, aumenta el CIC  y la capacidad de retención de agua, evitando la pérdida de nutrientes.
  • Suelos ácidos. Los neutralizan al inmovilizar ciertos elementos tóxicos como el aluminio o metales pesados.
  • Tierras alcalinas. Amortiguan el pH alto, aumentando la disponibilidad de microelementos y oligoelementos para elevar la disponibilidad de las plantas.
  • Suelos secos. Incrementan la capacidad de retención de humedad
  • Superficies salinos. Al incrementar el intercambio catiónico provocando la liberación de cationes y formando quelatos al unirse cationes como calcio y magnesio.

Los ácidos húmicos permiten mejorar el sustrato de forma significativa, aportando grandes beneficios en aquellas plantas en las que se utiliza. Su aplicación es muy sencilla y apta para todo tipo de cultivo. En la actualidad se encuentran diferentes productos con este tipo de componentes.

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Erik Collado

Con más de 10 años de experiencia en el sector del cannabis, sus vivencias y aprendizaje son la base del éxito de GB The Green Brand.

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