¿Qué son los Cannabinoides?

Los cannabinoides son todos aquellos compuestos que interactúan con el sistema endocannabinoide del cuerpo humano. Encontramos diferentes tipos de cannabinoides, aunque los más conocidos son los fitocannabinoides, aquellas sustancias químicas que se encuentran en las plantas de Cannabis Sativa L. No obstante, estos no son los únicos, ya que nuestro cuerpo, al igual que el de muchos otros animales, también produce los llamados endocannabinoides.

Como has podido leer arriba, el cuerpo humano cuenta con un sistema endocannabinoide, que se compone de los propios endocannabinoides y de los recepetores cannabinoides. Este sistema es esencial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, ya que es el encargado de la homeostasis (equilibrio interno de nuestro organismo).

Los fitocannabinoides y los endocannabinoides son los llamados cannabinoides tradicionales. Sin embargo, podemos encontrar otros dos tipos: los cannabinoides sintéticos y los cannabimiméticos. Mientras los cannabinoides sintéticos no se desarrollan de forma natural, puesto que son creados en laboratorios, los cannabimiméticos son componentes con cannabinoides encontrados en otras plantas diferentes a las Cannabis Sativa L. Estos interactúan con nuestros receptores de forma similar a los cannabinoides tradicionales.

A continuación explicaremos detalladamente en qué consiste cada tipo de cannabinoide y dónde podemos encontrarlo.

Diferentes tipos de cannabinoides

Ya has leído arriba que los cannabinoides no son solo las sustancias químicas que encontramos en las plantas de marihuana, sino que también existen otros tipos. Todos ellos tienen en común que interactúan con nuestro sistema endocannabinoide, de modo que activan los receptores de este sistema. Estos significa que, una vez activados, se produce diferentes efectos en nuestro cuerpo. Sobre los beneficios hablaremos más adelante e incluso adelantaremos alguna información sobre ellos en este apartado. Por el momento, os explicaremos extensamente cada uno de los cannabinoides mencionados arriba.

Fitocannabinoides

Si has leído hasta aquí ya sabes qué son los fitocannabinoides: los presentes en las plantas Cannabis Sativa L., es decir, en las plantas de marihuana. Probablemente tengas más familiaridad con términos como el THC o el CBD. Pues bien, estos son solo dos de los más de 100 cannabinoides que están identificados y que podemos encontrar en una planta de cannabis. Otros también bastante conocidos son el CBG, CBC o CBL. De todos ellos, es el THC el encargado de proporcionar el efecto psicotrópico cuando entra en contacto con los receptores cannabinoides de nuestro cuerpo. A modo de curiosidad, la cantidad y el tipo de cannabinoides hallados en una planta difiere según la variedad de planta de la que se trate. De esta forma, en cada planta encontraremos entre 3 o 4 cannabinoides diferentes con niveles superiores al 0,1%.

¿Dónde se crean los cannabinoides?

Pero no vayamos a adelantarnos, primero os vamos a explicar dónde se generan estos en las plantas. Los cannabinoides se desarrollan en los tricomas de las plantas y ayudan a estas a sobrevivir, ya que funcionan como defensa ante plagas y ante temperaturas extremas. El primer cannabinoide generado en la planta es el CBG, en concreto, su forma ácida (CBGA). A partir de esta sintetización, se crean otros cannabinoides en su forma ácida: el THCA, el CBDA, el CBCA… Mientras la planta esté viva solo encontraremos los cannabinoides en su forma ácida. De esta forma, para que estos cannabionoides pasen a su forma activa, deberán pasar por un proceso de descarbolixación. Este proceso consiste en la eliminación del CO2 de las moléculas de los cannabinoides mediante la irradiación de calor en el proceso de curado y de secado.

Una vez los fitocannabinoides hayan pasado a su forma activa, estos ya pueden interactuar con nuestros receptores cannabinoides, de los cuales hablaremos en el siguiente apartado. Una vez entrados en contacto con los receptores, se producen los efectos de estos cannabinoides en nuestro cuerpo: en el caso del THC nos producirá el efecto psicotrópico (aunque también tiene alguna propiedad medicinal), y en el caso del resto, como por ejemplo el CBD, podremos obtener beneficios terapéuticos.

Cabe mencionar que los cannabinoides obtenidos de las plantas han sido usados durante milenios por los seres humanos con fines espirituales, terapéuticos y recreativos.

Endocannabinoides

Los endocannabinoides son otro tipo de cannabinoide tradicional, junto con los fitocannabinoides. A diferencia de estos últimos, los endo los genera nuestro organismo y forman parte, junto con los receptores cannabinoides, de nuestro sistema endocannabinoide (SEC).

Se tratan de ligandos endógenos, en concreto, neurotransmisores y neurohormonas. Existen ligandos exógenos, es decir, que vienen de fuera de nuestro cuerpo (como es el caso de los fitocannabinoides); y ligandos endógenos (nuestros endocannabinoides). Los neurotransmisores son moléculas que se encargan de trasladar la información de una neurona a otra. Mientras, las neurohormonas tienen esta misma función, pero con las hormonas. Algunos neurotransmisores son la serotonina, la dopamina, la adrenalina, etc., y alguna neurohormona que podemos destacar es la oxitocina.

Como podemos comprobar, la función de los endocannabinoides y, en general, del sistema endocannabinoide, es esencial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. De este modo, un sistema endocannabinoide disfuncional puede derivar en enfermedades como la fibrosis quística, fibromialgia, depresión, anorexia, el autismo o Parkinson, entre otras.

Los dos endocannabinoides más conocidos y estudiados son la anandamida y el 2-araquidonilflicerol (2-AG). Estos entran en contacto con los receptores cannabinoides para regular el apetito, la temperatura, el sistema inmunitario, el metabolismo de las grasas, las emociones, la memoria, el dolor, etc.

Según qué receptor se active, se producirá un efecto u otro en nuestro cuerpo. Aunque existan muchísimos más, a día de hoy solo se han catalogado dos: CB1 y CB2. El CB1 se localiza en el sistema nervioso central, el tracto gastrointestinal, las células adiposas, el parénquima hepático y los músculos esqueléticos. Por su parte, los receptores CB2 se encuentran en las células inmunológicas.

Cannabinoides sintéticos

Como su nombre indica, los cannabinoides sintéticos son elaborados en un laboratorio. A diferencia de los fitocannabinoides y los endocannabinoides, estos no se desarrollan de forma natural y, de esta forma, no son cannabinoides tradicionales. Los sintéticos han sido diseñados exclusivamente para la investigación científica con objetivos sanitarios, dado que se conocen los numerosos beneficios terapéuticos que tienen los cannabinoides.

Sin embargo, no se ha estudiado suficientemente acerca de los efectos que pueden tener los cannabinoides sintéticos en nuestro organismo. De hecho, algunos investigadores han declarado que el consumo de cannabinoides sintéticos puede llegar a aumentar la ansiedad y el pánico en las personas.

Aun así, hay fármacos creados con cannabinoides sintéticos, algunos de estos son el dronabidol y el nabilone. El dronabidol es el principio activo del Marinol, mientras que el nabilone lo es del Cesamet. Ambos son fármacos para paliar las náuseas y los vómitos producidos por la quimioterapia en pacientes de cáncer.

Cannabimiméticos

Como ya hemos podido deducir, los cannabinoides extraídos de las plantas y los generados por nuestro propio cuerpo, no son los únicos capaces de activar los receptores del SEC. También pueden ser activados por los ya explicados sintéticos y por los cannabinoides miméticos.

Los cannabinoides de este tipo son moléculas de origen natural o de síntesis que mimetizan (de ahí su nombre) la acción de los cannabinoides sobre los receptores CB1 y CB2. Es decir, actúan de forma muy parecida que los fitocannabinoides y los endocannabinoides sin pertenecer ni a una planta de marihuana y sin estar generada por nuestro organismo.

Entonces, ¿de dónde salen los cannabinoides miméticos? Es curioso, existen otras plantas que también cuentan con moléculas de cannabinoides. La equinácea, la pimienta negra y el romero son algunas ellas. Esto quiere decir que cuando consumimos alguna de estas plantas en alguna de sus variantes, estos cannamiméticos entran en nuestro organismo y activan los receptores de nuestro sistema endocannabinoide, de modo que producen algún efecto para regular nuestro organismo.

Así, por ejemplo, la equinácea tiene beneficios antiinflamatorios y combate la ansiedad y el estrés.

Beneficios de los cannabinoides

Ya hemos ido adelantando un poco los beneficios que tienen los distintos tipos de cannabinoides en relación al efecto que generan en nuestro cuerpo. Mientras los cannabinoides sintéticos no están recomendados para el consumo humano, en el resto de cannabinoides mencionados sí que encontramos beneficios a nivel terapéutico y medicinal.

Empezaremos por los cannabinoides que ya están dentro de nuestro organismo: los endocannabinoides. No es que sean beneficiosos, sino que son esenciales para nuestro correcto funcionamiento. Por ejemplo, son necesarios en las primeras etapas del desarrollo de los mamíferos: en la implantación del embrión y, más adelante, para posibilitar el amamantamiento.

Por su parte, los fitocannabinoides pueden relacionarse también con la neuroprotección. De este modo, el THC y su forma ácida (THCA) son neuroprotectores. Las continuas investigaciones científicas descubren los numerosos beneficios medicinales que tienen otros fitocannabinoides como el CBD o el CBG. Estas sustancias, además, no cuentan con los efectos psicotrópicos como con el THC. Así, los síntomas de algunas enfermedades pueden ser paliados con el uso del cannabis medicinal, como por ejemplo, el Alzheimer, el Síndrome de Tourette, el insomnio, dolores crónicos, migrañas, etc.

Por otro lado, algunos canabimiméticos encontrados en plantas distintas a la de la marihuana pueden tener también beneficios sobre la salud. Así, pueden tener propiedades antiinflamatorias, combatir el dolor de muelas, el malestar estomacal e incluso paliar la tartamudez.

Ahora que ya conoces todos estos datos curiosos sobre los diferentes cannabinoides podrás optimizar al máximo su consumo, dependiendo de los objetivos que persigas.

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