Preparar la tierra para el cultivo de cannabis en exterior

Preparar la tierra para el cultivo de cannabis en exterior con la llegada de la primavera, es una de las tareas más importantes a realizar, si se quiere conseguir un cultivo sano, fuerte y vigoroso, además de productivo, potente y aromático. Por ello y para que aprendas a realizar está técnica de cultivo, la cual se lleva utilizando desde hace siglos en la horticultura, te vamos a explicar los beneficios que aporta y los pasos que debes seguir para su realización.

Beneficios que aporta preparar la tierra para cultivar marihuana

  • Mejor textura y relación aire/agua del suelo.
  • Aporta gran cantidad de nutrientes.
  • Aumenta y mejora el desarrollo radicular.
  • Facilita la penetración de las raíces.
  • Mejora la captación de los nutrientes.
  • Mejora la disposición de los nutrientes.
  • Fomenta el desarrollo de bacterias y microorganismos a nivel radicular.
  • Evita la aparición de hongos perjudiciales.
  • Plantas más sanas y vigorosas.
  • Cosechas de carácter orgánico y medicinal.
  • Mayor potencial psicoactivo y aromático.
  • Aumenta la productividad.
  • Ahorro significativo por la reducción en el uso de abonos.
  • Reducción en el uso de productos preventivos y combativos.
  • Regula el nivel de ph del suelo.
  • Mejora la calidad del suelo año tras año.

Preparar la tierra | Cómo conseguir un suelo de calidad

El suelo es un elemento vivo y es la base en la que se desarrolla una de las partes más importante de las plantas, la raíz. Por ello, se debe conseguir que el suelo contenga unas características físico/químicas ideales, con tal de obtener los mejores resultados posibles en todas las etapas que una planta de marihuana desarrolla; germinación, crecimiento, pre-floración, engorde y maduración.

Para conseguir un suelo rico en nutrientes, microorganismos, esponjoso y con una buena relación aire/agua, es necesaria la elección de una buena zona de cultivo, además de la realización de un estudio previo sobre sus características (nivel ph y textura), para la correcta adición de diferentes tipos de componentes de origen orgánico, órgano-mineral y/o vegetal, dependiendo de estas.

Este tipo de estudio es muy interesante realizarlo, ya que por lo general, los suelos a los que tenemos accesos no contienen las características ideales para el cultivo, como son un ph de entre 6 y 7, y una textura que permita la penetración y la absorción de agua, al mismo tiempo que mantenga unos niveles de oxígeno mínimos. Una vez dicho esto, vamos con los pasos a seguir para preparar la tierra para el cultivo de cannabis en exterior de forma óptima.

Preparar la tierra | La elección de la zona de cultivo

Lo primero que tenemos que hacer, es elegir la zona donde vamos a cultivar para comenzar con la preparación de la tierra. En este sentido, la zona debe tener unos requisitos mínimos, los cuales, vamos a puntualizar a continuación:

  • Zona iluminada con un mínimo de 4 a 6 horas de sol directo.
  • Suelo plano o lo más plano posible.
  • Suelo con plantas, ya sean malas hierbas o leguminosas (indicativo de que el suelo es más o menos fértil)
  • Zona discreta o con posibilidad de camuflar con mallas, cañizo, etc.
  • Fácil acceso a una toma de agua.
  • Suelo con una profundidad mínima de 30-50 cm (si el suelo no tiene esa profundidad, se debe elaborar un bancal elevado)
  • Vegetación que no contenga hongos o plagas.

Preparar la tierra | ¿Cultivar en bancales o de forma individual?

Una vez hemos elegido la zona de cultivo, hay que elegir entre la opción de cultivar en un bancal profundo o elevado, o hacerlo directamente en el suelo realizando un agujero. Ten en cuenta, que con cada una de ellas se debe proceder de una manera u otra, además, de esta forma sabremos exactamente el área de cultivo que tenemos que limpiar.

Bancal elevado

Para cultivar en un bancal elevado, es necesario realizar el montaje de una estructura rectangular de 1 a 1,50 m de anchura, con una altura de 30 a 50 cm, por el largo que nosotros deseemos, para que soporte la tierra o medio de cultivo. Por otro lado, se debe añadir gran cantidad de sustrato y/o tierra de calidad, ya que esta estructura es como si fuese una maceta de gran magnitud.

Bancal profundo

Para elaborar un bancal profundo y poder cultivar en él, hay que delimitar una zona rectangular, igual que si fuésemos a elaborar un bancal elevado, sin embargo, el bancal profundo no necesita una estructura, ya que es el propio suelo no trabajado de alrededor, el que hace de muro. Para ello, es necesario disponer de una zona de tierra con unos 30 o 50 cm de profundidad y en este caso, no es necesaria la adición de sustrato y/o tierra de calidad, siempre y cuando la propia tierra sea de calidad.

Cultivo individual en agujero

En el cultivo de forma individual en suelo directo, solo se tiene que preparar una pequeña zona de tierra de 1 a 2 m2 para el cultivo y realizar un agujero en el centro con las medidas de profundidad y anchura que nosotros queramos. Después, hay que volver a introducir la tierra extraída, siempre y cuando esta sea de calidad, de lo contrario, la sustituiremos por sustrato y/o tierra de calidad. El agujero se puede realizar con forma circular o cuadrada, esto es una cuestión de gustos.

Nota: Antes de realizar un bancal o un agujero para el cultivo, se debe limpiar la zona de cultivo de la manera en la que lo vamos a explicar en el próximo punto.

Preparar la tierra | Cómo limpiar el terreno

La limpieza del terreno es muy sencilla, tan solo consiste en la eliminación de todas las malas hierbas que este pueda contener. Para hacerlo de la forma más cómoda y correcta posible, hay que seguir las siguientes recomendaciones:

  • Retirar las malas hierbas con las manos después de varios días de lluvia, de esta forma, se arrancan de raíz evitando que vuelvan a aparecer y se airea el propio suelo.
  • No es recomendable el uso de herbicidas para esta labor, ya que además de contaminar el medio, la vida del suelo queda perjudicada.

Preparar la tierra | Airear el suelo

Este es el último proceso y el más importante que debemos realizar para terminar con la preparación de la tierra para el cultivo de cannabis. Para ello, se pueden utilizar varios tipos de herramientas, aunque en este caso vamos a utilizar la pala de jardinero. Lo que sí es de vital importancia para conseguir una aireación óptima, es realizar esta tarea de 3 a 4 días después de que haya llovido de forma abundante, o en su defecto, después de haber regado la zona de cultivo, también de forma abundante y varios días antes. A esta acción se le llama “tempero” y con ella se consigue que la tierra tenga una textura ideal para poder ser trabajado cómodamente, sin formar grandes tacos de tierra compactada.

Nota: Para saber si la textura del suelo es la correcta o no para realizar la aireación, basta con coger una pequeña porción de tierra con los dedos y deshacerla sin que se nos quede pegada y sin que se nos haga polvo. Si sucede esto, es preferible esperar un día o dos.

Paso 1:

Una vez hemos elegido y limpiado la zona de cultivo, montado la estructura en el caso del bancal elevado o preparado la zona en el caso cultivar a modo de bancal profundo o a partir de un agujero en el suelo. Debemos aplicar una generosa capa en proporción, de uno o de varios de los siguientes componentes de origen orgánico y/o vegetal:

Paso 2:

Una vez hemos esparcido por la superficie el estiércol o cualquiera de los componentes nombrados en la lista, es el momento de dar comienzo con la aireación del suelo. Primero, hay que retirar en una carretilla una pequeña porción de tierra para tener hueco a la hora de trabajar la tierra.

Paso 3:

Después, hay que clavar la pala unos 30 o 40 centímetros, e ir desplazando toda la tierra del bancal o del agujero, hacia el hueco de tierra que hemos despejado, al mismo tiempo que vamos deshaciendo los tacos de tierra con un par de golpes y vamos retirando las piedras más grandes.

Nota: En el caso de preparar un agujero, tenemos que profundizar hasta donde nosotros creamos conveniente, contra más profundo y ancho sea, más espacio tendrán las raíces para crecer.

Paso 4:

Una vez hemos desplazado toda la tierra hacia adelante, añadimos al final la porción de tierra que hemos retirado al principio para poder trabajar mejor la zona.

Paso 5:

Una vez hemos aireado la zona, es el momento de aplanar la tierra con la ayuda de un rastrillo y de terminar de deshacer los tacos de tierra compactados. Si no se tiene un rastrillo, con la azada e incluso con nuestras propias manos y un poco de paciencia lo podemos hacer.

Preparar la tierra | Preparar el terreno de un año para otro

Con la preparación del terreno de un año para otro, se consigue aumentar de forma considerable la disposición de los nutrientes para que puedan ser captados por las raíces, así como la cantidad de bacterias y microorganismos beneficiosos. Por otro lado, el ph del suelo se ve regulado en mayor medida y sus características físico/químicas se ven mejoradas, ofreciendo un entorno para el sistema radicular de plantas de cannabis, mucho mejor que el terreno preparado en primavera.

Los que no dispongan de bancal o de zona para el cultivo en suelo directo, deben ponerse manos a la obra y realizar las tareas que hemos comentado anteriormente, pero a mediados de invierno. Los que ya tengan una zona de cultivo o bancal, tan solo deben seguir los pasos que a continuación vamos a explicar para las mismas fechas:

Paso 1:

Espera a que llueva o regar la tierra de forma abundante y déjala secar de 3 a 4 días para que adquiera una buena textura para ser trabajada «Tempero». No debe quedar ni muy compacta ni demasiado seca.

Paso 2:

Retira las malas hierbas con las manos o la ayuda de una pequeña azada.

Paso 3:

Esparce una capa que cubra toda la superficie del bancal o de la zona de cultivo en tierra con estiércol curado de caballo y/o de oveja, junto con humus de lombriz en proporción y guano. Este es solo un ejemplo, ya que también se pueden añadir algas, compost bien trabajado y un largo etcétera de productos de origen vegetal. Esto nos deja bastante margen para poder realizar diferentes combinaciones.

Paso 4:

Mezcla la capa de estiércol y demás abonos, para ello debes retirar primero una parte de tierra del propio bancal o agujero, con la intención de poder desplazar la tierra hacia adelante sin mezclarse demasiado. Al llegar al final, añade la primera parte de tierra retirada.

Paso 5:

Aplana la superficie con cuidado, desmenuza los trozos compactados y no toques la zona preparada hasta el comienzo del cultivo de marihuana en primavera.

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