Museo del Cannabis de Barcelona, 5 años acercando la cultura del cáñamo

Museo del Cannabis de Barcelona, 5 años acercando la cultura del cáñamo
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En 1985, en plena revolución europea hacia la modernidad, un visionario empresario y filántropo, Ben Dronkers decidió arriesgarse y abrir, junto a su amigo Ed Rosenthal en Ámsterdam el primer museo del mundo enfocado al mundo de la marihuana. Tras muchas peripecias, 27 años después, en el 2012 logró abrir el Museo del Cannabis de Barcelona, donde lleva 5 años acercando la cultura del cáñamo a sus visitantes.

El empresario holandés, vinculado desde siempre al mundo del cannabis, y amante del mismo, buscaba en los años 80 una forma de acercar la marihuana y sus múltiples usos a la población, para así intentar borrar el cliché de droga nociva a la misma. Por ello, con su socio y amigo, decidieron abrir en el barrio rojo de la capital holandesa el primer museo del cáñamo del mundo, el Hash Info Museum, aunque, apenas un día después de esta sonada apertura, el ministro de justicia ordenó su cierre.

A pesar de ello, por el movimiento de los empresarios, y la repercusión de este hecho, se logró en apenas una semana, volver a abrir el museo, que años después pasó a conocerse como el Hash Marihuana & Hemp Museum.

Barcelona, sede elegida para el segundo museo mundial de la marihuana

museo cannabis Barcelona

Y por el crecimiento y el interés que empezó a generar el mundo del cannabis, y los múltiples usos, tanto en el mundo de la medicina terapéutica, o la fabricación con las fibras de cáñamo, Dronkers, decidió buscar otra sede para este museo que no paraba de crecer.

Por ello buscó y encontró en Barcelona un antiguo palacete del siglo XV en pleno barrio gótico de Barcelona. Del 2001, año en que empezó a promover el proyecto, hasta el 2012, cuando consiguió abrir por fin sus puertas, pasaron 11 años, en los que, el filántropo viajó por todo el mundo consiguiendo artículos únicos para mostrar en las vitrinas, mientras, en Barcelona se estaba realizando una obra de rehabilitación para, conseguir darle al edificio de nuevo toda la solera que había tenido en épocas anteriores.

Y desde el momento en el que el Hash Marihuana & Hemp Museum abrió sus puertas, no ha dejado de crecer, admitiendo piezas de todo el mundo, para demostrar que, tal y como explica Dronkers que la importancia del hachís y la marihuana va mucho más allá de los coffee shops y el autoconsumo, ya que, es un fenómeno natural y cultural que se puede encontrar repartido por todo el mundo.

Además, este organismo no funciona sólo como museo, ya que en su cruzada en busca de la legalidad de la marihuana y la aceptación por parte de la sociedad, gestiona e incluye todos los aspectos actuales del cannabis, apoyando a las empresas que investigan y generan prendas o utensilios a través del cáñamo, y, a la vez, realizando la importante función educativa, con un centro, el Cannabis College, que es una fundación sin ánimo de lucro que se encuentra en el Museo de Amsterdam, donde se responden a todas las dudas que puedan surgir sobre el cáñamo y el cannabis.

Para todos los amantes de la marihuana, visitar este museo, en cualquiera de sus dos sedes, puede ser una experiencia única.