La evolución en el mundo de los cultivos ha dado grandes saltos en los últimos dos siglos. Un increíble avance, que ha pasado del barbecho en los cultivos para descansar la tierra, hasta los nuevos métodos de reproducción celular de las plantas. La actual tendencia a legalizar o despenalizar la marihuana ha abierto las puertas a nuevas modalidades de cultivo. Desarrollo e implementación de la hidroponía, cultivos con variedades ricas en CBD o nuevas formas de producir plantas como la micropropagación de Cannabis.

Cada cultivador busca las mejores condiciones para sus plantas, especialmente con la higiene y la salud. Los avances científicos en el campo de la botánica ofrecen alternativas a los métodos de cultivos y reproducción de ejemplares que se han utilizado siempre. Uno de estos es la micropropagación, o reproducción por cultivos de tejidos. Una técnica novedosa, diferente a la clonación mediante esquejes, que consigue ejemplares sanos, sin infecciones y perfectamente capacitados para el cultivo.

¿Qué es la micropropagación de cannabis?

Técnicamente, la micropropagación consiste en el cultivo in vitro de plantas, a través de células o tejidos vegetales de una madre seleccionada. Este tejido, conocido como ‘explante’, se introduce en un recipiente esterilizado con un líquido neutro para que se desarrolle. Gracias a la micropropagación es posible crear miles de clones idénticos de la misma planta, sin enfermedades y con las propiedades organolépticas intactas. 

Dentro del panorama cannábico, este proceso de reproducción supone un gran avance y puede ayudar a los cultivadores y empresas. Al replicar las propiedades de la planta, se convierte en un clon exacto: misma altura, mismas necesidades nutritivas, mismos efectos, mismos matices y una composición de cannabinoides igual. Esto facilita las labores de cultivo, y sería posible controlar la producción rápidamente y no exceder los valores permitidos de THC por ley. Una posible puerta para la investigación, cuyos resultados pueden marcar un antes y un después en el panorama cannábico.

La biotecnología vegetal y su evolución hasta la actualidad

La creación de ejemplares funcionales a través de micropropagación es ahora una técnica generalizada y utilizada en botánica. No obstante, sus inicios se encuentran a principios del siglo XX. El botánico austríaco Gottlieb Haberlandt (1854-1945) utilizó la idea de la totipotencia celular, por la cual las células vegetales se pueden regenerar en plantas completas. 

Siguiendo este modelo, consiguió estandarizar un cultivo de tejidos vegetales. Es conocido como el padre de esta técnica, y gracias a su investigación, en los años 30 se empezaron a aplicar las hormonas vegetales en el proceso.

Gracias a la introducción de hormonas como la citocinina, encargada de propiciar la división celular y la organogénesis, se avanzó en gran medida. En los años 60, se pudieron aislar los primeros cultivos libres de virus (meristemos apicales). Y a raíz de estos acontecimientos, se generalizó la micropropagación para diversos procesos: evitar la desaparición de especies vegetales, cultivos en masa, proliferación de especies en ciertos hábitats. El término micropropagación surge en 1986, y desde entonces forma parte de la biotecnología vegetal, en muchas investigaciones y empresas.

¿Cómo es el proceso de micropropagación?

Dentro del proceso de reproducción a partir de células o tejidos vegetales, se encuentran diferentes etapas. Sin embargo, en función del cultivo que se haga, se pueden recortar los procesos y simplificarlo, o alargar y añadir más fases. Por ejemplo, las especies forestales requieren de un tiempo extra, conocido como “endurecimiento”. 

En un primer momento, los cultivos deben realizarse in vitro, para preservar una atmósfera esterilizada y evitar infecciones parasitarias, hongos y enfermedades. En esta parte del proceso, influye en gran medida la elección de la madre. Un ejemplar sano y fuerte es la mejor opción, ya que los clones tendrán las mismas propiedades. Después de la selección, se debe esterilizar la materia vegetal seleccionada, para así evitar la proliferación de patógenos dentro del recipiente.

Posteriormente, se debe añadir el tejido o las células al recipiente con un líquido estéril, para que se desarrolle la raíz y comience a brotar. Este proceso debe realizarse siempre dentro de una cabina de flujo laminar, para que el ambiente esté perfectamente depurado. 

Dentro de la probeta se busca la máxima reproducción de explantes, para producir el mayor número de clones. Para ello, utilizan hormonas reguladoras del crecimiento, que fomentan el crecimiento de la raíz. Durante esta parte del proceso, es posible cultivar ex vitro, ya que el proceso de aclimatación a la tierra se debe producir en algún momento. Influirá la iluminación, la adaptabilidad de la planta y el método empleado.

Los tipos de micropropagación de cannabis más conocidos

  • Organogénesis: Utiliza yemas vegetativas de la planta para obtener tallos, raíces o flores. Es el más utilizado, y ofrece resultados rápidos y de calidad. La organogénesis puede realizarse de forma directa o indirecta. En ambas, se busca la respuesta morfogenética para formar los órganos, y de ahí generar la planta completa.
  • Embriogénesis: Mediante una sección de tejido somático, se busca la formación de embriones somáticos. Estos embriones germinan y forman un tallo y la radícula de forma simultánea. De la misma forma que el anterior método, se produce de dos maneras:
    • Embriogénesis directa: Se produce cuando los embriones producen directamente los tejidos sobre los que se desarrollará la planta.
    • Embriogénesis indirecta: Requiere una inducción para desordenar las células y formar un callo. A partir de ese cultivo, se produce un tallo adventicio o semillas somáticas para cultivo.

¿Hasta dónde puede llegar la micropropagación de cannabis?

Actualmente, este tipo de cultivos deben realizarse en un laboratorio. Requieren mucho material técnico y un ambiente estéril para evitar las infecciones. Esto supone un desembolso económico inviable para muchos productores y empresarios. Sin embargo, se busca estandarizar el proceso y abaratar los materiales, para que las empresas puedan implantar estos procesos. 

De esta forma, los precios se regulan, para que cultivadores y empresas tengan un mayor margen y pongan en práctica este tipo de procesos. Requiere técnica y conocimiento, pero es un paso importante en la regulación del cultivo y uso del Cannabis.

Vicente Quilis

Uno de los compañeros de la familia GB The Green Brand con más experiencia en el sector cannábico, siempre preparado para darte las mejores instrucciones para tu cultivo.

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