Las orugas en plantas de marihuana pueden eliminarse con relativa facilidad si la plaga se detecta durante sus primeras fases. Sin embargo, el problema se complica cuando los gusanos ya han crecido, se esconden entre las hojas o penetran en los cogollos.
Por esta razón, es importante revisar las plantas con frecuencia, conocer las señales de su presencia y actuar antes de que causen daños graves. A continuación, explicamos cómo acabar con las orugas, cómo reconocerlas y qué medidas preventivas pueden evitar su aparición.
¿Por qué aparecen orugas en plantas?
Los gusanos o orugas, no aparecen de la nada. Algunas polillas aparentemente inofensivas vuelan alrededor de las plantas durante la noche y permanecen inmóviles sobre las hojas durante el día. En ese tiempo pueden depositar numerosos huevos por diferentes partes de la planta.
Cuando los huevos eclosionan, aparecen pequeñas larvas de apenas 1 mm que comienzan a alimentarse de los tejidos más tiernos. Durante esta primera etapa devoran la superficie de las hojas y dejan zonas translúcidas o únicamente sus fibras.
Conforme las orugas crecen, sus mordiscos resultan mucho más evidentes. Las hojas comienzan a presentar cortes irregulares similares a los que deja un gusano al alimentarse de una manzana.

Daños provocados por las orugas y gusanos
Las orugas pequeñas suelen alimentarse principalmente de las hojas. No obstante, cuando aumentan de tamaño también pueden introducirse en los cogollos y excavar túneles o galerías en su interior.
Estas heridas facilitan la entrada y acumulación de humedad dentro de las flores, lo que aumenta considerablemente el riesgo de que aparezcan hongos y se pudran las zonas afectadas.
Además de los mordiscos, las orugas defecan mientras se alimentan. Sus excrementos pueden favorecer el desarrollo de infecciones como la botrytis, uno de los hongos que más problemas causa durante la floración.
Los excrementos de las orugas son fáciles de reconocer: parecen pequeñas bolitas negras de aproximadamente 1 mm que pueden encontrarse sobre las hojas o adheridas a la resina de los cogollos. Si aparecen estas marcas, es probable que haya gusanos de cierto tamaño cerca.

Cómo detectar orugas en plantas
Las orugas en plantas suelen alimentarse durante la noche y permanecer escondidas durante el día. Cuando todavía son pequeñas, pueden encontrarse bajo las hojas, camufladas junto a sus nervios o entre los pistilos de los cogollos. En ocasiones también es posible verlas alimentándose a plena luz del día.
Cuando son adultas, acostumbran a esconderse mejor. Algunas se dejan caer desde la planta mediante un hilo de seda y permanecen en el sustrato durante las horas de luz. Otras forman pequeños capullos debajo de las hojas.
Las principales señales que indican la presencia de orugas en plantas son:
- Mordiscos y cortes irregulares en las hojas.
- Partes de las hojas translúcidas o sin tejido verde.
- Excrementos negros sobre hojas y cogollos.
- Túneles o galerías en el interior de las flores.
- Cogollos dañados, húmedos o con síntomas de podredumbre.
- Hilos de seda entre las hojas y otras partes de la planta.
Una buena manera de encontrarlas consiste en revisar las plantas a primera hora de la mañana o durante la noche. También puede observarse el envés de las hojas a contraluz, ya que así es más fácil distinguir las larvas camufladas.
Cómo acabar con las orugas en plantas de marihuana
La prevención es la medida más eficaz para controlar esta plaga. Uno de los tratamientos más utilizados es el Bacillus thuringiensis, una bacteria que actúa cuando las larvas ingieren las partes tratadas de la planta.
Después de alimentarse, las orugas dejan de comer y terminan muriendo. Este tratamiento funciona mejor contra las larvas pequeñas, por lo que conviene aplicarlo antes de que alcancen un tamaño considerable.
Para prevenir su aparición, puede comenzarse a aplicar Bacillus thuringiensis al inicio del verano, siguiendo siempre las dosis, los intervalos y las instrucciones indicadas por el fabricante. También es recomendable renovar el tratamiento cuando sea necesario, ya que puede perder eficacia con el paso del tiempo, la lluvia o el riego por aspersión.
En cultivos de exterior resulta especialmente importante vigilar la presencia de polillas, pues pueden ser una señal de que pronto aparecerán huevos o larvas.

Cómo acabar con los gusanos cuando la plaga ya está instalada
Para saber cómo acabar con los gusanos cuando ya están presentes, hay que tener en cuenta su tamaño y la gravedad de la infestación. El Bacillus thuringiensis es especialmente eficaz frente a las larvas jóvenes, pero puede no ser suficiente contra los ejemplares más desarrollados.
En estos casos se recomienda combinar el tratamiento con la retirada manual:
- Revisar las hojas, especialmente su parte inferior.
- Buscar excrementos y mordiscos recientes.
- Abrir cuidadosamente los cogollos dañados para localizar posibles orugas.
- Retirar a mano todos los ejemplares visibles.
- Eliminar las partes afectadas por podredumbre o botrytis.
- Aplicar el tratamiento respetando las indicaciones del fabricante.
- Revisar las plantas todos los días hasta que dejen de aparecer nuevos daños.
Las orugas suelen encontrarse cerca de los mordiscos y de las acumulaciones de excrementos. Por eso, estas señales sirven para delimitar la zona en la que hay que buscar con más atención.
Si cada día aparecen nuevas mordeduras, todavía queda alguna oruga activa. Cuando dejan de observarse daños recientes y no se encuentran más excrementos, es probable que la plaga esté controlada.
Cómo prevenir una plaga de orugas o gusanos
Las polillas y las orugas forman parte del entorno natural y completan su ciclo cada año. Por ello, en un cultivo de marihuana en exterior es difícil impedir por completo que se acerquen a las plantas.
Sin embargo, sí se puede reducir considerablemente el riesgo con estas medidas:
- Revisar las plantas periódicamente desde el comienzo del verano.
- Observar el envés de las hojas para localizar huevos o larvas.
- Prestar atención a la presencia de polillas alrededor del cultivo.
- Aplicar tratamientos preventivos según las instrucciones del fabricante.
- Retirar manualmente las primeras orugas que aparezcan.
- Eliminar hojas y flores dañadas para evitar la propagación de hongos.
- Mantener una buena ventilación entre las ramas y los cogollos.
- Comprobar que no aparezcan nuevos mordiscos ni excrementos.

Detectar las primeras señales es fundamental para evitar que las orugas lleguen a los cogollos y provoquen daños irreversibles. Cuanto antes se actúe, más sencillo será proteger la planta y controlar la plaga.
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