Helado de vainilla cannábico

Helado de vainilla cannábico
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Ahora que ya se acerca el veranito y comienzan a elevarse las temperaturas, el cuerpo nos pide alimentos fríos, donde sin duda la gran estrella del verano son los helados. Para que puedas unir 2 de tus grandes pasiones, hoy te enseñaremos a hacer tu propio helado de vainilla cannábico, el cual te servirá tanto para refrescarte, como para aprovechar los múltiples propiedades que ofrece la planta del cannabis.

Elaborar tu propio helado cannábico es una tarea sencilla pero que requiere varios procesos, puedes prepararlo tranquilamente una tarde en casa y luego disfrutar con tus amigos de una experiencia diferente a cualquiera vivida anteriormente.helado de vainilla cannabico foto del helado terminado

Ingredientes necesarios (para 6 personas):

  • 300ml de leche entera
  • 300ml de nata para montar
  • 4 Yemas de huevos
  • 80g de azúcar
  • 1 vaina de vainilla o extracto de vainilla
  • 5g de cogollos de marihuana o 20g de hojas
  • Confeti de azúcar, sirope, barquillos, u otro complemento a elegir

Preparación:

Lo primero que necesitamos para hacer nuestro helado, es convertir nuestra leche normal en leche cannábica, por lo que deberemos cocinarlas antes de comenzar a preparar nuestro postre. Primeramente pondremos una olla a hervir y en el momento que el agua comience a hervir bajaremos a fuego lento y esperaremos unos minutos, para posteriormente añadir únicamente la marihuana. Es muy importante que el agua no sobrepase los 170ºC o el THC se evaporaría, por lo que la única forma que tenemos para controlarlo es impidiendo que hierba, aunque necesite algo más de tiempo para liberar sus propiedades. El THC es un elemento hidrófugo, por lo que el agua únicamente conseguirá arrastrar la clorofila y otros elementos que contenga nuestra hierba.

Ya con nuestra hierba limpia de restos que puedan alterar el sabor del helado, deberemos coger un cazo de tamaño pequeño y calentar la leche, para añadir nuestro material vegetal. Esta vez sí que soltará el THC en la composición, debido a la grasa que contiene la leche y las propiedades lipofílicas de este, dejando nuestra leche lista para comenzar con el helado.helado de vainilla cannabico foto de hojas en agua y leche

Una vez ya nuestra leche cannábica esté totalmente preparada, deberemos añadirla a un cazo junto con las yemas de huevo, la vainilla y el azúcar. A un fuego muy suave, deberemos batir lentamente todo el contenido, hasta que desaparezcan todos los grumos y se disuelva completamente el azúcar. Si hemos utilizado una vaina de vainilla, las semillas que se encuentren en su interior deben mezclarse con el resto de la masa, la vaina la retiraremos cuando tengamos nuestra masa lista. Todo este proceso debe hacerse a un fuego muy suave, sin que llegue a hervir en ningún momento, evitando así la pérdida de cannabinoides.

Para convertir en helado esta masa con fuerte aroma a vainilla, deberemos retirarla del fuego y esperar unos 15-20 minutos a que alcance una temperatura ambiente. Posteriormente añadiremos la nata para montar y lo mezclaremos todo hasta que quede uniforme y homogénea. Esta masa, aunque no se encuentre en estado helado, ya podemos congelarla para convertirla así en nuestro cremoso helado cannábico.

Una vez tengamos la masa hecha, tendremos que meterlo en el congelador para que coja esa forma helada. Si disponemos de una heladera, únicamente tendremos que rellenarla con nuestra masa y esperar, esta se encargará de removerlo lo suficiente, mientras le aporta el frío correspondiente.

En caso de no disponer de esta (como el 99% de las personas que hagan esta receta), tendremos que estar pendiente de nuestro helado unas 3 o 4 horas, para evitar que se congele y se solidifique. Tendremos que sacarlo del congelador a los 30 minutos de haberlo introducido, para removerlo todo completamente, retirando los cristales de hielo formados en la parte superior. Una vez todo removido tendremos que volver a introducirlo en el congelador, para repetir este proceso cada 30 minutos, aproximadamente hasta pasadas unas 4 horas desde la primera vez que lo introducimos.

Cuando nuestra masa ya esté totalmente congelada de una forma homogénea y sin aparición de cristales de hielo, únicamente quedará añadir nuestro confeti de colores para darle una pinta más apetecible. Si no disponemos de este confeti o preferimos decorarlo con otra cosa, en la misma tienda donde adquirimos el resto de materiales, encontraremos todo tipo de decoración para nuestro helado; como galletas, colorante, barquillos, guindas u otros complementos que sean más de nuestro agrado. Podremos dejarlo de nuevo en el congelador, o servir unas raciones de un helado mágico que seguro deja maravillado a todo el que lo pruebe.

Recomendaciones:

La cantidad especificada de marihuana puede variar según la calidad de esta, o la tolerancia que muestre el consumidor. Si no es un consumidor acostumbrado al THC, tendrá más que suficiente con la dosis marcada, si por lo contrario es un consumidor habitual con una tolerancia al THC mayor, deberá aumentar levemente la dosis hasta encontrar la proporción adecuada.

Cocinando el cannabis conseguimos extraer el agente psicoactivo (THC), haciendo que se añada a nuestra receta, por lo que el THC llega a nuestro organismo de forma diferente. Cuando se consume fumada, de los pulmones accede directamente a la sangre, motivo por el que su efecto es inmediato. Al ingerirla debemos esperar a hacer la digestión para sentir sus efectos, motivo por el que muchos directamente piensan que no les ha afectado y aumentan la dosis, lo que suele provocar un efecto demasiado intenso para disfrutarlo.