Día tras día conocemos nuevos estudios que se realizan a favor del cannabis medicinal, lo que nos ayuda a entender mejor sus propiedades y los diferentes usos que podemos darle. Cada enfermedad necesita de una combinación de cannabinoides específica, ya que cada cannabinoide atacará nuestro organismo de una forma diferente. Podemos tratar problemas muy diferentes si consumimos la variedad indicada para cada trastorno, por lo que hoy explicaremos como revertir el daño cerebral con cannabis.
Un estudio realizado por científicos en Brasil apoyaba la teoría de que el THC en dosis muy bajas (0.002 mg / kg), puede ayudar a prevenir la muerte de las células neuronales, lo que supondría un gran avance frente a algunas enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson.
Basándose en este estudio, investigadores de la Universidad de Tel Aviv, han decidido realizar sus propias investigaciones. A la cabeza de Miriam Fishbein-Kaminietsky, los investigadores realizaron un estudio sobre ratones a los que se le inyectaron 10mg / kg de Lipopolisacáridos, una sustancia que causa la inflamación del cerebro.
A todos los ratones se les inyectó la cantidad de 0.002g / kg, aunque a unos fue 48 horas antes del tratamiento con Lipopolisacáridos, mientras a que a otros se les fue suministrando entre 1 y 7 días después. El objetivo del experimento era comprobar cómo y en qué momento sentaba mejor la introducción del THC en el organismo, ya que a los ratones se les fue suministrando mediante diferentes días.
3 semanas después publicaron sus resultados en la revista Journal of Neuroscience Research, indicando que todos los ratones habían respondido estupendamente al tratamiento, por lo que no importa el momento en el que lo utilicemos. El THC en dosis reducidas sirve tanto para tratar como para prevenir la inflamación cerebral y otras enfermedades neurodegenerativas, sin llegar a provocar ningún efecto psicoactivo sobre nuestro cuerpo.
Este nuevo uso del cannabis abre muchas puertas que estaban entreabiertas, ya que son muchos los deportes en los que llevarse golpes en la cabeza es más que habitual, por lo son muchos los deportistas que a día de hoy se tratan la inflamación cerebral mediante medicamentos con opiáceos.
Existen casos de jugadores de la NFL, que cuando se han retirado han sufrido depresión, pérdida de memoria, sensibilidad a la luz, trastornos mentales y de la personalidad, fuertes dolores de cabeza y muchos otros síntomas. Muchos han pasado de ser estrellas a vivir en la calle, en psiquiatras o incluso a llegar a suicidarse, todo por un trastorno conocido como ETC (Encefalopatía Crónica Traumática), al que hasta hace poco tiempo la organización se negaba a aceptar su existencia.
Tras muchos casos extraños y 91 cadáveres entregados por las familias para ser analizados, se concretó que 87 daban positivo en ETC. Este trastorno ya no puede ser ignorado por los altos mandos de la NFL, ya que las pruebas las tienen totalmente en contra. Además a este trastorno se suman algunos deportistas de otros deportes como jugadores de baloncesto, de hockey o boxeadores.
Solo tenemos que esperar a ver que reacción toman las federaciones en el asunto, ya que el uso de cannabis está totalmente penado, llevando a los atletas a posibles sanciones, multas o incluso retirada oficial de su ficha.
Se sabe que aunque el uso del cannabis es ilegal, los deportistas tienen barra libre en cuanto a opiáceos para el dolor y a asteroides para subir de masa muscular, por lo que no se entiende esta contrariedad. Si se tratara a los jugadores con un aporte justo de THC (tan pequeño que no llega a provocar ningún efecto psicoactivo), se podría evitar la aparición de más ETC, a un coste mínimo.

