El hachís y el polen son dos productos que se consiguen de la resina del cannabis, por lo que es bastante común confundirlos. Lo cierto es que a pesar de las similitudes se puede encontrar alguna diferencia entre hachís y polen que permiten  distinguirlos entre sí. Para aprender a reconocerlos se va a tratar de distinguir qué es cada uno de ellos a través de sus efectos, potencia o calidad.

Diferencia entre hachís y polen

Si bien ambos son parecidos, no son iguales. Para diferenciar entre hachís y polen, lo primero que se debe conocer es qué es cada uno de ellos:

Polen

Se llama polen  o kief a la resina de marihuana, similar al polvo. En concreto, es el polvo que se puede obtener al pasar la planta por un tamiz. Destaca por su color amarillento  y unos niveles de THC mucho mayores. El polen, normalmente se utiliza para mezclarlo con el tabaco o en una pipa.

Está formado por la extracción de los tricomas, unas glándulas minúsculas que cubren la planta, con forma de chupa chups. En esta parte se encuentran gran parte de los terpenos y cannabinoides y son las responsables del aroma o la potencia de las flores.

Diferencia entre hachís y polen

Cómo se extrae el polen 

Este se puede obtener de forma sencilla, simplemente se necesitará un tamiz o malla. En algunos casos se pueden encontrar diferentes grinders que poseen una malla propia que permite que además de desmenuzar las flores, pase por la malla y se acumule el polen en el último piso del grinder.

Hachís

Este producto también se elabora a partir de la resina o del propio polen de marihuana, es decir se obtiene al separar los tricomas de la materia vegetal. Para ello se trata de recolectar el kief y convertirlo en bloques, ladrillos o bolas, a través de una serie de transformaciones. Este puede contener altos niveles de THC o CBD, según la planta seleccionada.

No obstante, a diferencia del kief la calidad de este es mucho inferior. Suele poseer un color marrón o negro, así como matices verdosose e incluso rojizos ya que depende de la variedad que se haya escogido para extraerla. Su proporción de THC es inferior a la del polen y variará dependiendo de la calidad de las plantas de las que se haya extraído, así como los adulterantes que se echen.

Cabe destacar que por lo general, el hachís que no ha sido elaborado en casa o que no proviene de entornos especializados, como las asociaciones cannábicas, suele estar adulterado, pudiendo detectarlo en el sabor que deja al utilizarlo. Esta es una de las principales diferencias que permiten distinguirlo del polen.

Cómo realizar el hachís 

Existen múltiples formas de realizar hachís. Por un lado se pueden encontrar productos como la prensa T para Polen  con las que poder crear pequeñas bolitas compactas de polen. Para ello simplemente se debe colocar el tope inferior, introducir el kief dentro y cerrar. Con la parte de la T se aprieta para compactar y conseguir una pieza. También se puede optar por el uso de hielo o agua para su extracción, o si se prefiere utilizar diferentes procesos con solventes. De esta forma se obtienen diferentes tipos de hachís. Entre ellos estarían el BHO, Bubble Hash o Rosin.

La principal ventaja de prensar el polen es conservar mejor la potencia, pudiendo almacenarse durante meses. Estas se suelen realizar en forma de ladrillo o bolas.

Polen y hachís: diferencia

¿Cómo saber la calidad del hachís?

Para saber si se trata de un buen hachís, habrá que fijarse en  la placa, la cual debe ser firme y seca, pero algo pegajosa. Cuando se le aplica algo de calor se desmenuza fácilmente. En algunos casos, el color verde puede indicar que se ha mezclado con material vegetal sin resina. Si el humo que desprende es denso, blanco y aromático se puede suponer que es de calidad. Un humo más oscuro hace prever que se ha cortado con otras sustancias.

Efectos generados por el polen y el hachís

Los efectos generados tanto por el polen como por el hachís son similares. Sin embargo, estos difieren un poco de los provocados por los cogollos, siendo más potentes al tener una alta concentración de tricomas. Por la potencia de estos efectos psicoactivos deben utilizarse con moderación.

Entre los posibles efectos se encuentran la relajación, euforia, risa, sensación de bienestar o mayor facilidad de sociabilización. Aunque si uno se excede en la cantidad a usar, los efectos dejan paso a las distorsiones sensoriales, ansiedad, tristeza o somnolencia.

Aún así, los expertos consideran que el polen siempre es más agradable que el hachís.

Hahís CBD

Para conseguir un hachís de CBD, el proceso es similar. Simplemente se deberá  extraer el polen de plantas de Cannabis Sativa L con un alto porcentaje de CBD, en las cuales el nivel de THC que se encuentra en las mismas tiene que ser inferior al 0,2% marcado por la Unión Europea. 

Entre los productos realizados con hachís de CBD, se pueden encontrar diversos extraídos del mismo como el Moon Rock GB, el cual se realiza sumergiendo flores con un alto contenido en CBD en aceite de CBD y se baña en polen o resina de Cannabidiol. Del mismo modo, se pueden encontrar diferentes extracciones de CBD o Charas.

Si bien no existen una gran diferencia entre hachís y polen,  estas se pueden distinguir por su forma, color o potencia. En resumen, se podría decir que el polen permite realizar el hachís, al obtenerse directamente de las plantas de marihuana.

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Erik Collado

Con más de 10 años de experiencia en el sector del cannabis, sus vivencias y aprendizaje son la base del éxito de GB The Green Brand.

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