Todos sabemos que consumir marihuana tiene un impacto sobre nuestro cuerpo o cerebro que puede cambiar según la variedad que consumamos. Cada variedad tiene una combinación diferente de cannabinoides, por lo que cada una mostrará unas propiedades y unos usos completamente diferentes.
Hoy explicaremos para qué enfermedad sirve cada cannabinoide; así podréis decidir qué variedad se adapta mejor a vuestras necesidades.
El THC o Delta 9 Tetrahydrocannabinol es el cannabinoide más conocido y estudiado, ya que se le considera responsable de la mayoría de efectos psicoactivos de la planta. Su efecto se conoce como “high” o “subidón”, y es el responsable de que notemos un efecto cerebral vivo y colorido.
- Entre sus propiedades terapéuticas, se ha demostrado que es capaz de reducir los vómitos y las náuseas, lo que, sumado a sus propiedades analgésicas, hace que sea una gran ayuda para pacientes de quimioterapia. Además, cuenta con propiedades antimetastásicas y antitumorales que sirven para tratar algunos tipos de cáncer.
- Se sabe que es un buen protector contra las enfermedades relacionadas con la vejez y la degeneración cerebral, como puede ser el alzhéimer.
- Sabemos que también favorece la aparición del sueño, por lo que podremos tratar el insomnio.
- Reduce la aparición de crisis epilépticas. Además, nos servirá para tratar enfermedades crónicas como la esclerosis múltiple o la enfermedad de Crohn.
- Baja considerablemente la presión arterial, por lo que servirá también para tratar el glaucoma.
- Ayuda a las personas con problemas asmáticos a respirar, ya que actúa como broncodilatador.

El CBD o cannabidiol es un tipo de cannabinoide muy utilizado para usos terapéuticos, ya que, al no ser ilegal, tenemos una gran cantidad de productos de CBD a base de este cannabinoide a la venta, como el aceite de CBD o las cremas de CBD. Muestra un efecto sedante, pero, al contrario que el THC, actúa sobre el cuerpo y no sobre el cerebro. Entre los cannabinoides más conocidos y estudiados, es el que menos presencia suele mostrar, pero, en algunas variedades, puede llegar a ser el cannabinoide predominante.
- Es el cannabinoide más potente a la hora de calmar los dolores, mostrándose como un gran analgésico.
- Tiene la capacidad de aumentar el apetito, calmando, a su vez, las náuseas y los vómitos.
- Es un potente relajante muscular.
- Funciona mejor como antioxidante que la vitamina C.
- Ayuda a reducir los efectos causados por enfermedades como la fibromialgia o la esclerosis múltiple.
- Reduce la tensión arterial, la obstrucción de las arterias, los espasmos y las convulsiones.
- Ayuda a combatir la psoriasis y el acné.
- Reduce la ansiedad, la depresión y la psicosis, por lo que se puede utilizar para tratar la esquizofrenia.
- Ayuda a combatir el insomnio.
- Alarga la vida de las células neurológicas, combatiendo la degeneración cerebral.
- Estimula el crecimiento de los huesos.
- Calma las contracciones del intestino delgado, por lo que sirve como una gran ayuda para tratar la enfermedad de Crohn y el síndrome del intestino irritable.
- Es el cannabinoide con más propiedades antitumorales y antimetastásicas, ya que frena la progresión y el desarrollo de algunos cánceres.
- Frena la aparición de nuevos tumores gracias a que también es antioncogénico.

El CBN o cannabinol es la sustancia en la que se transforma el THC cuando se degrada, por lo que también tiene cierto efecto psicoactivo, pero es mucho menos potente que el THC. El CBN ofrece un «subidón» con una potencia aproximada del 10 % de la del THC. Cuando una variedad muestra una alta combinación de THC y CBN, el consumidor experimenta un subidón más claro, sin que llegue a hacerse pesado, aunque, en exceso, los efectos son más potentes.
- Es un fuerte analgésico, con una potencia tres veces superior a la de una aspirina y mayor aún que la del THC.
- Es un gran aporte para los enfermos de sida, ya que actúa como inmunosupresor, disminuyendo la degeneración de los sistemas inmunitarios.

El THCV o tetrahidrocannabivarina es un cannabinoide que actúa como potenciador del THC, causando unos efectos más rápidos e intensos, pero con una duración más corta. Puede llegar a intensificar sus efectos hasta un 25 %, pero estos durarán la mitad.
- Es el único cannabinoide capaz de quitar el apetito, por lo que se puede utilizar para tratar la obesidad o la diabetes.
- Funciona muy bien para calmar el dolor, mostrándose como un analgésico más potente que el THC.
- Estimula el crecimiento sano de los huesos.
- Favorece la presión arterial, reduciendo las convulsiones.

El CBC o cannabicromeno es un cannabinoide que apenas se conoce, ya que casi no se han realizado estudios sobre él. Se encuentra siempre en cantidades inferiores o iguales al 1 %, por lo que es un cannabinoide escaso que aparece en variedades específicas.
- Se sabe que tiene propiedades anti-depresoras, hasta 10 veces más potentes que las del CBD.
- Ayuda a combatir el insomnio.
- Limita la progresión de algunos tipos de cáncer, comportándose de manera antimetastásica y antitumoral.
- Es un gran tratamiento para enfermedades como el Alzheimer, ya que ayuda a combatir la degeneración cerebral, alargando la vida de las células madre neuronales.

El CBG o cannabigerol es un cannabinoide que se comporta como precursor del THC y del CBD, por lo que cuesta mucho encontrarlo en nuestras plantas, siempre en una proporción inferior al 1 %.
- Como antibacteriano y antibiológico, es el cannabinoide más potente, ya que da mejores resultados que el THC, CBD y el CBN.
- Como analgésico y antiinflamatorio, funciona mejor que el THC, pero no tan bien como el CBD.
- Estimula el crecimiento de los huesos.
- Sirve para tratar el glaucoma o la enfermedad de Crohn.
- Limita la reproducción de algunos tipos de cáncer, ya que posee propiedades antitumorales y antimetastásicas.

Habitualmente, los bancos suelen darnos, como mucho, la combinación THC-CBD, excepto cuando muestran la imagen de un análisis de alguna variedad específica, por lo que no sabremos con exactitud qué cannabinoides contiene cada variedad.
Cada vez se descubren cannabinoides nuevos y, por lo que sabemos, ya existen más de 80 tipos, así que esperamos que, poco a poco, los bancos nos vayan dando cada vez más información acerca de qué concentración de cannabinoides encontramos en cada variedad.



