¿Alguna vez te has parado a pensar en cómo te afecta la marihuana? Todos sabemos que fumarse un buen porro o comerse un Space Cake suele provocar los conocidísimos munchies, unas risas incontrolables, un poco de sueño por aquí, y una multitud de efectos que suelen ser muy agradables.
Si eres consumidor habitual y has probado a germinar varias semillas de marihuana conocerás de sobra los efectos secundarios de la marihuana pero, ¿sabías que hay efectos que no son visibles a simple vista?
Los efectos secundarios de la marihuana
Cuando hablamos de efectos secundarios de la marihuana, solemos pensar directamente en sequedad de boca, ojos rojos, hambre o somnolencia.
Aparte de estos típicos efectos secundarios que ya conocemos, también existen una serie de efectos secundarios, que merecen ser mencionados.
Capacidad Pulmonar
Se dice que uno de los efectos secundarios menos conocidos de fumar marihuana es que ayuda en cierta manera a aumentar la capacidad pulmonar.
Es un dato bastante curioso y aún en estudios. Esto sale a partir de un estudio muy conocido que siguió durante aproximadamente 20 años a más de 5.000 personas y encontró un resultado curioso: entre quienes presentaban una exposición baja o moderada al cannabis, algunos parámetros de función pulmonar no disminuyeron de la misma forma que ocurría entre los fumadores de tabaco.
Incluso se observaron valores ligeramente superiores en determinadas mediciones pulmonares entre algunos consumidores ocasionales.
Sin embargo, esto no significa que fumar marihuana fortalezca los pulmones ni que el humo sea beneficioso. La combustión sigue generando sustancias irritantes y fumar cannabis puede provocar tos, producción de mucosidad y otros problemas respiratorios.
Aunque fumar cannabis implica combustión y exposición a sustancias irritantes, vapear cannabis evita precisamente esa combustión, por lo que se plantea como una alternativa diferente dentro de las formas de consumo.
Lo interesante de estos resultados es que muestran que la relación entre cannabis y función pulmonar no es exactamente igual que la observada con el tabaco, aunque todavía existen muchos factores que estudiar.
Apetito y peso corporal
Uno de los efectos más famosos del cannabis son los munchies: ese aumento repentino del apetito que puede hacer que cualquier cosa que haya en la nevera parezca especialmente apetecible.
Por eso resulta curioso que diferentes estudios hayan observado que algunos consumidores de cannabis presentan, de media, un menor peso corporal o un IMC inferior al de personas que no consumen.
Una revisión que agrupó diferentes investigaciones también encontró reducciones en determinadas medidas corporales entre algunos consumidores.
¿Significa esto que la marihuana adelgaza? No.
La relación entre cannabis, metabolismo, alimentación y peso corporal es mucho más complicada. También influyen el estilo de vida, la alimentación, la frecuencia de consumo y multitud de factores personales.
Lo que sí sabemos es que el cannabis puede aumentar el apetito a corto plazo, mientras que algunos estudios poblacionales han encontrado resultados aparentemente contradictorios respecto al peso corporal. Precisamente esa paradoja es lo que hace especialmente interesante esta línea de investigación.

Conciliación del sueño
Otro de los efectos más conocidos del cannabis es la sensación de relajación o somnolencia que algunas personas experimentan después de consumirlo. Por este motivo, muchos consumidores relacionan determinadas variedades o productos con quedarse dormidos más fácilmente.
Sin embargo, el efecto del cannabis sobre el sueño no es tan sencillo como decir que siempre ayuda a dormir mejor. Durante años se ha relacionado especialmente el THC con cambios en las diferentes fases del sueño, incluida la fase REM, que es aquella en la que suelen producirse los sueños más intensos.
De hecho, se dice también que al consumir marihuana antes de dormir, en muchas ocasiones no llegas a entrar en la fase REM. Para algunos, esto puede ser bastante beneficioso debido a que sufren todas las noches de pesadillas relacionadas con la ansiedad o con el estrés postraumático. La capacidad de eliminar la fase REM, y por lo tanto eliminar los sueños, puede incluso cambiar la vida de aquellos pacientes que padecen de pesadillas crónicas.
Los estudios más antiguos observaron una reducción del sueño REM en determinadas condiciones. Sin embargo, investigaciones más recientes muestran resultados mucho más variados: el efecto puede cambiar según la dosis, la composición del cannabis, la frecuencia de consumo y las características de cada persona.
Lo que sí resulta bastante curioso es el llamado rebote REM.
Algunos consumidores habituales cuentan que, cuando dejan de consumir durante unos días, comienzan a tener sueños mucho más intensos o fáciles de recordar. Este fenómeno también se ha observado en estudios sobre abstinencia de cannabis.
Así que aquello de “cuando dejo de fumar sueño muchísimo más” no es precisamente una sensación desconocida.
Otros efectos secundarios de la marihuana
Más allá de estas curiosidades, existen otros efectos secundarios del cannabis mucho más fáciles de reconocer.
Entre los más habituales pueden aparecer:
- Sequedad de boca.
- Ojos rojos.
- Aumento del apetito.
- Somnolencia o sensación de relajación.
- Alteraciones temporales de la memoria y la atención.
- Cambios en la percepción del tiempo.
- Menor coordinación y tiempo de reacción.
- Aumento temporal del ritmo cardiaco.
- Ansiedad o paranoia en determinadas personas.
La intensidad de estos efectos puede variar muchísimo.
Una misma cantidad puede resultar relajante para una persona y demasiado intensa para otra. Factores como la concentración de THC, la experiencia previa del consumidor o incluso el entorno pueden cambiar considerablemente la experiencia.
El cannabis puede afectar temporalmente a la memoria, la atención, la coordinación y el tiempo de reacción, algo especialmente importante antes de realizar actividades que requieren concentración.
También puede provocar ansiedad o pensamientos desagradables en determinadas personas, especialmente cuando se consumen cantidades elevadas o productos con una concentración alta de THC.

Los efectos secundarios de la marihuana son mucho más variados de lo que puede parecer a simple vista.
Algunos son perfectamente conocidos, como los munchies, la relajación, los ojos rojos o la sequedad de boca. Otros, como su relación con el sueño, el peso corporal o determinadas mediciones de la función pulmonar, llevan años despertando el interés de investigadores.
Lo más importante es recordar que el cannabis no afecta igual a todo el mundo.
La cantidad consumida, la concentración de THC, la tolerancia, la frecuencia de consumo y las características personales pueden hacer que la experiencia cambie considerablemente de una persona a otra.
Todavía quedan muchos aspectos del cannabis por comprender, y precisamente por eso continúa siendo una planta especialmente interesante desde el punto de vista de la investigación.



