Los diferentes acabados de las extracciones de resina del cannabis van aumentando a medida que los profesionales y aficionados tienen mayor acceso a esta planta que lleva milenios fascinando a la humanidad. Los amantes del cannabis no dejan de experimentar con las posibilidades que ofrece la marihuana, para encontrar nuevas maneras de procesar y conseguir productos diferentes, novedosos y sorprendentes. Uno de ellos es el Fresh Frozen, del que te contamos todo al respecto.
Qué es el Fresh Frozen
Uno de estos productos es el Fresh Frozen, que se obtiene mediante la forma de extracción Bubble Hash, con la diferencia de que se congelan las flores recién cosechadas. Esto da como resultado un hachís muy cremoso y pegajoso, con un mayor contenido de terpenos, lo que hace que tenga un sabor más intenso y que sea mucho más aromático.

El frío es un gran aliado para las extracciones porque hace que los tricomas, las glándulas resinosas que contienen todos los cannabinoides se desprendan mucho más fácilmente del resto de la planta.
Cómo se hace el Fresh Frozen
Para elaborar el Fresh Frozen, se congelan los cogollos recién cosechados de la planta, cuando todos los tricomas cargados de terpenos, están en intactos y en su mejor momento. Pero veamos cómo se hace, paso a paso:
Materiales necesarios
- Bolsas de hielo (entre 2 y 4) y agua muy fría.
- 2 recipientes de 20 litros.
- Unas 8 bolsas de bubble bags (bolsas especiales con malla para filtrar).
- Una cuchara grande para remover.
- Papel absorbente y antiadherente.
Congelar la marihuana
Para hacer una extracción de Fresh Frozen se tienen que congelar tanto los cogollos como las hojas azucaradas antes de 72 horas desde la cosecha. El problema de congelar las flores tan frescas es que estas conservan toda su agua natural. Los tricomas también están compuestos de lípidos y aguas.
Cuando se congela su líquido interno, se forman agujas de hielo que pueden perforar el tejido y liberar la clorofila contenida dentro de la planta. La clorofila, además de darle un color turbio al producto, también arruina su sabor. Para evitar que esto ocurra hay dos opciones posibles: hacer una congelación ultrarrápida o enfriarlo todo a 4ºC constantes, evitando los cambios de temperatura para evitar que se creen cristales de hielo.

Procedimiento para hacer Fresh Frozen
Después de esto, el proceso es igual que para preparar Bubble Hash.
Preparar los cubos con hielo
- En primer lugar llenamos uno de los envases de 20 litros con hielo y terminamos de llenarlo con el agua fría, con cuidado de dejar espacio para que quepa la marihuana congelada.
- Agregamos los cogollos de forma que toda la hierba quede perfectamente sumergida.
Agitar la mezcla
El siguiente paso es agitar todo el material del recipiente con la cuchara o con un palo grande. Hay que remover con suavidad durante al menos 20 minutos para que se vayan desprendiendo los tricomas.
Filtrar con las bolsas
- Después hay que preparar las bolsas de malla. Cada malla tiene diferentes grosores de micras para ir filtrando el producto cada vez más fino. Hay que colocarlas de forma ascendente, procurando que la última sea la de 220 micras.
- Colocamos las bolsas bien sujetas al otro cubo y vertemos poco a poco la mezcla que hemos estado removiendo.
- Dejamos que escurra el agua y sacamos la primera bolsa para verter otra vez agua helada en ella. Veremos que los tricomas sobrantes quedan retenidos en la malla. Repetimos este procedimiento con todas las bolsas. Cada una de ellas contiene un hachís de diferente calidad: el Fresh Frozen de la malla más pequeña será el más perfecto, aunque cuantas menos micras tiene una bolsa, más difícil resulta desaguarla. La paciencia es clave para conseguir un hachís óptimo.
También se puede usar una lavadora para extracciones, si no se desea hacer el proceso a mano. Es mucho más cómodo y ofrece una pureza mayor, sin riesgo de contaminación con materia vegetal.
Cómo conservar este concentrado
Una vez que tenemos nuestra extracción, ya solo queda secar el Fresh Frozen. Para esto, se recomienda dejarlo extendido en una bandeja cubierta con papel absorbente y antiadherente (para evitar que se contamine), durante varios días en un lugar fresco y seco. Se puede dejar secar en la nevera. En ese tiempo el producto irá tomando un color más traslúcido. Una vez secado, lo mejor es conservarlo en un frasco de cristal opaco u oscuro, con cierre hermético.


