El uso de la marihuana medicinal está teniendo un gran impacto a nivel mundial, ya que cada vez son más los países que permiten utilizar preparados con cannabis en determinados tratamientos. Los cannabinoides continúan siendo objeto de estudio por sus posibles aplicaciones, aunque sus efectos y usos dependen de cada compuesto, la dosis y la evidencia disponible.
En algunos casos, los medicamentos y preparados con cannabinoides se emplean para aliviar síntomas concretos asociados a la esclerosis múltiple, ciertas epilepsias refractarias, las náuseas y vómitos provocados por la quimioterapia o determinados dolores crónicos. Esto ha favorecido la aparición de distintas presentaciones para aquellas personas que no quieren o no pueden inhalar cannabis.
En los países donde su comercialización está regulada pueden encontrarse alimentos, bebidas y otros productos con THC o CBD. En España, desde 2025 existe un marco para el uso medicinal de preparados estandarizados de cannabis, pero está limitado a fórmulas magistrales prescritas por médicos especialistas y dispensadas mediante los servicios de farmacia hospitalaria. Por tanto, los alimentos y bebidas con THC que veremos a continuación corresponden principalmente a otros países y no son productos de venta libre en España.
Comidas; formas legales de consumir marihuana
Las comidas a base de cannabis se venden en dispensarios y establecimientos autorizados de aquellos países donde su uso medicinal o recreativo está regulado. En estos lugares existe una amplia gama de alimentos con diferentes cantidades de THC y CBD, que deben aparecer indicadas en el etiquetado. En algunos dispensarios también se comercializan flores de cannabis, cuya proporción de THC y CBD debe estar correctamente identificada.
Bizcochos cannábicos o space cakes: en España son muchas las personas que conocen los bizcochos cannábicos, aunque su elaboración y consumo deben ajustarse a la legislación vigente. En los países donde el cannabis medicinal o recreativo es legal, estos productos pueden adquirirse ya preparados y con una composición indicada en el envase.
En Ámsterdam se hicieron especialmente famosos los space cakes, llegando a alcanzar una gran popularidad. A partir de este tipo de elaboraciones aparecieron otros productos similares, como galletas, brownies o pastelitos. Al ingerirse, sus efectos suelen tardar más en aparecer que mediante la inhalación, pero también pueden prolongarse durante más tiempo.

Galletas y similares: constituyen otra de las presentaciones disponibles en algunos mercados regulados. Sus efectos no son inmediatos y pueden prolongarse durante varias horas, dependiendo de la cantidad de cannabinoides, la porción ingerida y la tolerancia de cada persona. Por ello, en los productos comercializados legalmente es fundamental revisar la concentración y la cantidad indicada por porción.
Cremas dulces: coger una rebanada de pan y untar una crema por encima es una forma habitual de consumir este tipo de productos en algunos países. La mantequilla de cacahuete, por ejemplo, cuenta con versiones elaboradas con cannabinoides en determinados mercados regulados. También pueden encontrarse sabores como nuez o chocolate, con distintas concentraciones de THC o CBD claramente señaladas en el envase.
Golosinas y similares: a partir de extractos de cannabis se pueden elaborar diferentes productos, entre ellos caramelos, piruletas, chupachups y gominolas. En los mercados donde están permitidos existen productos con THC o CBD, pero también golosinas que únicamente incorporan saborizantes o aromas relacionados con el cannabis. Estas últimas no contienen cannabinoides ni producen sus efectos.
Bebidas con cannabis
Té: las infusiones de cáñamo o cannabis se comercializan en diferentes formatos, aunque su composición puede variar notablemente. Algunas contienen únicamente partes autorizadas del cáñamo, mientras que otras incorporan cannabinoides en aquellos países donde está permitido. Por tanto, no todas contienen CBD o THC ni producen los mismos efectos..

Bebidas energéticas: en España encontramos bebidas energéticas elaboradas a base de cáñamo o con aromas relacionados con el cannabis, pero esto no significa que contengan cannabinoides. En países donde determinados productos con cannabis están regulados también pueden encontrarse bebidas con THC o CBD, cuya concentración debe aparecer indicada en el etiquetado.

Desde 2025, España cuenta con un marco específico para utilizar preparados estandarizados de cannabis con fines medicinales. No obstante, su acceso está limitado a fórmulas magistrales prescritas por médicos especialistas y dispensadas mediante los servicios de farmacia hospitalaria.
Esto no supone la legalización ni la venta libre de comestibles, bebidas o flores con THC. Los productos descritos en este artículo se encuentran principalmente en países donde el cannabis medicinal o recreativo cuenta con una regulación más amplia.
