Hablar hoy de cannabis medicinal en España ya no es hacerlo en abstracto ni en futuro. La publicación de la monografía oficial por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) marca un punto de inflexión real: por primera vez se definen con claridad las indicaciones, las dosis máximas y la vía de administración del cannabis dentro del sistema sanitario.
Este paso es importante porque pone orden en un tema que durante años ha generado dudas, expectativas poco realistas y mucha desinformación. En un contexto donde cada vez más personas se interesan por el uso de cannabinoides en situaciones como el dolor crónico, la epilepsia o los efectos secundarios de la quimioterapia, este nuevo marco aporta algo imprescindible: límites claros, control médico y un enfoque estrictamente clínico.
Qué ha aprobado exactamente Sanidad (y qué no)
Lo primero que conviene dejar claro es que España no ha legalizado el cannabis medicinal de forma generalizada. Lo que se ha aprobado es un uso muy concreto, muy controlado y exclusivamente sanitario en cuatro enfermedades concretas.

Sanidad, a través de la AEMPS, ha publicado una monografía técnica que establece cómo deben prepararse y utilizarse los tratamientos con cannabis en hospitales. Esto permite aplicar el Real Decreto aprobado en 2025, que sentó las bases legales pero no entraba en el detalle práctico.
En la práctica, el modelo español es cerrado y hospitalario. No está pensado para un acceso libre ni para el autoconsumo, sino para situaciones médicas complejas.
Quién puede recetarlo y dónde se dispensa
El sistema funciona así:
- Solo médicos especialistas pueden recetar cannabis medicinal.
- El tratamiento se prepara de forma individualizada como fórmula magistral.
- Se elabora y se dispensa únicamente en farmacias hospitalarias.
- Se utiliza como última opción, cuando otros tratamientos no han funcionado.
Este enfoque busca priorizar la seguridad del paciente y evitar usos inadecuados.
Para qué enfermedades está autorizado el cannabis medicinal
La regulación actual contempla solo cuatro indicaciones médicas. No son aleatorias: responden a situaciones donde existe experiencia previa y necesidad clínica.
Dolor crónico que no responde a otros tratamientos
El dolor crónico es uno de los motivos que más interés genera, y está directamente relacionado con el uso del cbd para el dolor. Sin embargo, la normativa se refiere únicamente a dolor persistente y difícil de tratar, cuando los medicamentos habituales no han dado resultado.
En estos casos, el cannabis medicinal puede considerarse una opción más, siempre bajo control médico.
Espasticidad en esclerosis múltiple
La espasticidad provoca rigidez muscular y limita mucho la calidad de vida. El cannabis medicinal se autoriza para ayudar a aliviar estos síntomas en personas con esclerosis múltiple.
Epilepsia en formas graves
En epilepsias graves y resistentes, especialmente en algunos pacientes pediátricos, se contempla el uso de cannabis medicinal, con especial atención al CBD y con muchas precauciones en la dosificación.

Náuseas y vómitos causados por la quimioterapia
En pacientes oncológicos, el cannabis medicinal puede utilizarse para reducir náuseas y vómitos cuando otros tratamientos no son suficientes.
| Usos autorizados del cannabis medicinal en España | ||
|---|---|---|
| Problema de salud | Para qué se utiliza | Cuándo se aplica |
| Dolor crónico | Reducir dolor persistente | Cuando otros tratamientos fallan |
| Esclerosis múltiple | Disminuir rigidez muscular | Uso controlado |
| Epilepsia grave | Reducir crisis | Con predominio de CBD |
| Náuseas por quimioterapia | Mejorar tolerancia al tratamiento | Casos concretos |
Cómo se administra y por qué se habla tanto de la dosis “32”
Uno de los aspectos que más titulares ha generado es el de la dosis máxima, pero conviene entenderlo bien.
Solo por vía oral
El cannabis medicinal en España solo puede tomarse por vía oral. No está permitido fumarlo ni vaporizarlo. Además, se recomienda tomarlo siempre de la misma forma respecto a la comida (con o sin alimentos) para que el efecto sea más predecible.
Dosis máximas en adultos
Aunque cada tratamiento se ajusta a la persona, existen límites que no se pueden superar:
- THC: hasta 32,4 mg al día
- CBD: hasta 25 mg al día
El tratamiento empieza siempre con dosis bajas y se aumenta poco a poco hasta encontrar la cantidad adecuada.
Uso en menores: máxima precaución
En población infantil, el enfoque es mucho más conservador:
- El CBD no debe superar los 25 mg diarios.
- El THC se limita al mínimo posible siendo un máximo de 10 ml en caso de náuseas y vómitos por quimioterapia y 0,6 en el resto.
- Se recomienda usar fórmulas donde predomine claramente el CBD.
| Límites generales de dosificación | |||
|---|---|---|---|
| Paciente | THC máximo diario | CBD máximo diario | Observaciones |
| Adultos | 32,4 mg | 25 mg | Ajuste progresivo |
| Menores | Muy limitado | 25 mg | Prioridad al CBD |
Se recomienda sea cual sea la dosis, tener precaución en el caso de pacientes con insuficiencia renal o hepática.
En el caso de personas con problemas cardíacos, se les advierte de que cabe la posibilidad de darse hipotensión, hipertensión, síncope o taquicardia.
Qué relación tiene esto con el CBD para el dolor
Aquí surge una de las mayores confusiones. Aunque muchas personas se interesan por el cbd para el dolor o incluso por el cbd para el dolor de cabeza por migrañas o cefaleas, la normativa no regula productos de CBD de venta libre.
Lo que sí hace es reconocer, dentro del ámbito médico, que los cannabinoides pueden tener utilidad terapéutica en determinados casos. Esto da contexto y respaldo sanitario, pero no convierte al CBD comercial en un medicamento.
Este reconocimiento oficial puede influir en el futuro debate regulatorio sobre el CBD, pero no supone cambios inmediatos en su situación legal actual.
Cannabis medicinal y productos de CBD: no son lo mismo
Es importante diferenciar claramente ambos conceptos:
- El cannabis medicinal es un tratamiento médico, preparado en un hospital, con receta y seguimiento.
- Los productos de CBD que se venden en tiendas no están destinados a tratar enfermedades ni pueden hacer afirmaciones médicas.
Seguridad, efectos secundarios y precauciones
La monografía dedica mucho espacio a la seguridad. El objetivo es evitar riesgos innecesarios.
Se tienen en cuenta:
- Posibles efectos secundarios
- Interacciones con otros medicamentos
- Situaciones en las que no está recomendado su uso
Todo tratamiento debe ser valorado y supervisado por un profesional sanitario. Este enfoque prudente indica que España apuesta por avanzar despacio, priorizando la seguridad del paciente frente a un acceso más amplio.
Qué puede cambiar en el futuro
Sanidad ha dejado claro que este no es un modelo cerrado. Con el tiempo, podrían autorizarse nuevas indicaciones si la evidencia científica lo respalda. Eso sí, cualquier ampliación seguirá siendo gradual y controlada.

El cannabis medicinal en España ya es una realidad, pero con límites muy claros. Sanidad ha optado por un modelo prudente, centrado en casos complejos y bajo control hospitalario. Para quienes se interesan por el CBD para el dolor, esta regulación aporta contexto y claridad, pero no debe interpretarse como una legalización general ni como un aval al uso sin supervisión médica.


