La técnica Reinhard Delp es una técnica que nos permitirá ahorrar muchísima luz y, con ello, reducir también el gasto de las instalaciones, productos y agua en general, sin dejar de lado la calidad, el sabor y el efecto de las plantas que estamos cultivando.
El fotoperiodo es la alternancia entre las horas de luz y de oscuridad. Sabemos que, en interior, durante la fase de crecimiento solemos cultivar con un fotoperiodo de 18/6, es decir, 18 horas de luz y 6 de oscuridad. Sin embargo, hay cultivadores que utilizan otros fotoperiodos dependiendo de lo que cultivan o del resultado que buscan. Por ejemplo, se pueden encontrar ciclos de 16/8, 20/4 o incluso 24 horas de luz continua.
Reinhard explica cómo su técnica de cultivo permite ahorrar una cantidad importante de consumo eléctrico sin perjudicar excesivamente la estructura de la planta, un tema en el que merece la pena profundizar.
Durante las horas de luz, la planta aprovecha la radiación disponible para realizar la fotosíntesis y generar los compuestos que necesita para su desarrollo. Durante el periodo de oscuridad continúan otros procesos metabólicos relacionados con el crecimiento y el aprovechamiento de los recursos acumulados durante el día.
Los fotoperiodos estándar de 18/6 o de 20/4 son dos de los más utilizados para cultivar semillas feminizadas y regulares en interior. Habitualmente, se mantiene la fase de crecimiento durante varias semanas y, posteriormente, se pasa a un fotoperiodo de 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad para inducir la floración de las variedades fotodependientes.
Aunque estos ciclos no reproducen exactamente las condiciones naturales de muchas zonas, llevan mucho tiempo utilizándose en cultivos de interior con buenos resultados.
¿Es recomendable utilizar 24 horas de luz continua?
La gente que suele utilizar ciclos de 24 horas de luz continua busca principalmente mantener el crecimiento activo durante todo el día. Sin embargo, esto no significa necesariamente que todas las plantas vayan a crecer de forma mucho más rápida, ya que la respuesta depende de factores como la genética, la intensidad lumínica, la temperatura, la nutrición y el estado general de la planta.
Una mayor cantidad de horas de iluminación puede aumentar la cantidad de luz diaria recibida, aunque también supone un mayor consumo energético y puede generar estrés si las condiciones ambientales o lumínicas no son adecuadas.
Por este motivo, mantener 24 horas de luz de forma continua no tiene por qué ofrecer mejores resultados que otros fotoperiodos de crecimiento y conviene valorar el equilibrio entre desarrollo, consumo eléctrico y condiciones ambientales.

¿Cómo funciona el fotoperiodo de Reinhard Delp?
La floración de una planta de cannabis fotodependiente está relacionada con la duración del periodo de oscuridad y con diferentes señales hormonales y fisiológicas que regulan el paso de la fase vegetativa a la reproductiva.
No se trata simplemente de que la planta necesite exactamente 12 horas de oscuridad para producir una única hormona concreta, ya que la respuesta depende también de la genética y de otros factores. Sin embargo, los periodos largos e ininterrumpidos de oscuridad son fundamentales para desencadenar la floración en las variedades fotodependientes.
El fotoperiodo propuesto por Delp busca precisamente interrumpir ese periodo de oscuridad para mantener las plantas en crecimiento utilizando menos horas de iluminación.
Su fotoperiodo se compone de 12 horas de luz, 5,5 horas de oscuridad, 1 hora de luz y otras 5,5 horas de oscuridad. De esta manera, se interrumpe el periodo nocturno y se intenta evitar que la planta reciba una noche suficientemente larga como para iniciar la floración.

Con este sistema nos ahorramos 5 horas de luz cada día respecto a un fotoperiodo de 18/6. En un periodo de crecimiento de 35 días, esto supondría aproximadamente 175 horas menos de iluminación, lo que, dependiendo de la potencia instalada, puede traducirse en un ahorro económico importante.
¿Qué ocurre si se empieza directamente con un fotoperiodo 12/12?
También hay que tener en cuenta a quienes empiezan desde semilla directamente con un ciclo de 12/12. En este caso, la variedad de semilla de marihuana no comenzará necesariamente a florecer desde el primer día, ya que primero debe alcanzar cierto grado de madurez.
El momento exacto depende de la genética y de las condiciones de cultivo, por lo que no puede establecerse de forma universal en un número concreto de días.
Este ciclo suele utilizarse especialmente con determinadas variedades sativas, ya que permite limitar parte del crecimiento vegetativo y controlar mejor el estiramiento durante la floración. También puede resultar interesante cuando se dispone de poco espacio vertical o se busca reducir la duración total del cultivo.

Crecimiento de las plantas con la técnica Reinhard Delp
El ciclo Reinhard Delp busca favorecer un crecimiento relativamente compacto, aunque la respuesta puede variar considerablemente según la genética y las condiciones del cultivo.
Según los defensores de este sistema, las plantas pueden desarrollar una distancia internodal más corta y presentar menos estiramiento excesivo. Sin embargo, una diferencia que sí puede apreciarse es una velocidad de crecimiento algo menor respecto a otros fotoperiodos con más horas de luz.
Por ello, podría adaptarse especialmente bien al cultivo en interior de determinadas variedades más sativas, ayudando a mantener su tamaño más contenido. En cambio, en algunas variedades índicas, cuyo crecimiento vegetativo puede ser más lento, la reducción de horas de iluminación podría hacer que el desarrollo fuera todavía más pausado.
¿Cómo se aplica la técnica Reinhard Delp durante la floración?
Terminado el crecimiento, pasaremos a la esperada fase de floración. Esta técnica continúa enfocándose en el ahorro energético, por lo que la intención es reducir progresivamente las horas de iluminación respecto a otros sistemas de cultivo.
Durante las primeras semanas puede mantenerse un ciclo con más horas de luz si se busca favorecer el crecimiento antes de iniciar la floración. Posteriormente, el sistema propone modificar progresivamente el fotoperiodo.
También se encuentran referencias a ciclos de 11/13, es decir, 11 horas de luz y 13 de oscuridad, e incluso a reducciones progresivas del periodo de iluminación a medida que avanza la floración.

Este tipo de planteamiento intenta imitar parcialmente la reducción natural de las horas de luz que se produce hacia el final de la temporada exterior. Sin embargo, reducir demasiado las horas de iluminación también disminuye la cantidad total de energía disponible para la fotosíntesis, por lo que no necesariamente se traducirá en una producción mayor.
Técnica Reinhard Delp para madres y esquejes
Otro consejo relacionado con el mantenimiento de madres y esquejes mediante este tipo de ciclo consiste en aumentar ligeramente el periodo de iluminación utilizado para interrumpir la noche.
El ciclo Delp plantea 12 horas de luz, 5,5 horas de oscuridad, 1 hora de luz y otras 5,5 horas de oscuridad. En el caso de madres y esquejes, puede aumentarse ligeramente la cantidad total de luz, por ejemplo con un ciclo 12/4/2/4.
Aunque parezca una formación de fútbol, no lo es: esta secuencia se refiere a las horas de luz (12 y 2) y a las horas de oscuridad (4 y 4). De esta manera, las plantas reciben algo más de iluminación y podrían mantener un crecimiento vegetativo más activo.

Ventajas e inconvenientes de la técnica Reinhard Delp
Las principales diferencias asociadas a esta técnica están relacionadas con la reducción de las horas de iluminación y, por tanto, de la cantidad total de luz que reciben las plantas. Esto puede suponer una menor producción en determinadas condiciones, aunque también implica un ahorro energético considerable.
No puede afirmarse de forma general que este sistema produzca necesariamente plantas con menor concentración de THC, ya que la producción de cannabinoides depende de numerosos factores, entre ellos la genética, la intensidad lumínica, el ambiente, la nutrición y el manejo del cultivo.
A cambio, podemos obtener un ahorro energético importante y reducir el consumo asociado a la iluminación y a la climatización del cultivo, aunque el crecimiento puede ser más lento y los resultados variarán según la variedad y las condiciones utilizadas.
Esta técnica, como cualquier otra estrategia de cultivo, tiene ventajas e inconvenientes. Cada cultivador deberá valorar qué aspectos considera prioritarios y comprobar si este sistema se adapta realmente a sus condiciones y objetivos.
