Howard Marks fue uno de los personajes más conocidos de la cultura cannábica del siglo XX. Escritor, activista y antiguo traficante internacional de cannabis y hachís, falleció el 10 de abril de 2016 a los 70 años, después de haber padecido cáncer durante los últimos meses de su vida.
Conocido como Mr Nice, Marks construyó durante las décadas de 1970 y 1980 una enorme red internacional dedicada al tráfico de cannabis y hachís. Algunas estimaciones llegaron a atribuirle una parte muy importante del mercado mundial de estas sustancias, aunque este tipo de cifras deben entenderse como aproximaciones.
Su carisma, su rechazo declarado a la violencia y una vida llena de episodios difíciles de creer terminaron convirtiéndolo en una figura de culto. Después de pasar por prisión, transformó su historia en libros, conferencias, cine y activismo a favor de la legalización del cannabis.
De estudiante universitario a traficante internacional
Howard Marks nació en Gales en 1945 y estudió Física en Balliol College, Oxford. Fue durante sus años universitarios, en plena década de los 60, cuando comenzó su relación con el cannabis.
Lo que inicialmente formaba parte de su ambiente universitario acabó transformándose en algo mucho mayor. Durante los años siguientes empezó a participar en operaciones de tráfico y, poco a poco, amplió sus contactos hasta formar parte de redes internacionales.
A comienzos de los años 70 su actividad ya había dejado atrás el pequeño tráfico entre conocidos. Marks comenzó a mover grandes cantidades de cannabis y hachís entre diferentes países y a utilizar empresas, identidades falsas y numerosos contactos para ocultar sus operaciones.

A lo largo de su trayectoria llegó a utilizar más de 40 alias y numerosas empresas. Entre todos aquellos nombres hubo uno que terminaría acompañándolo durante el resto de su vida: Mr Nice.
El apodo procedía de una de las identidades que utilizó durante aquellos años, vinculada al nombre Donald Nice. Con el tiempo, dejó de ser simplemente un alias utilizado para ocultarse y se convirtió en su auténtica marca personal.
Marks relató posteriormente haber mantenido contactos con organizaciones criminales y personas relacionadas con distintos servicios de inteligencia. Algunas de estas historias forman parte de sus propias memorias y de los relatos construidos alrededor de su vida, por lo que no todas pueden comprobarse de manera independiente.
Lo que sí está claro es que su actividad llamó la atención de las autoridades internacionales.
Tras varios problemas judiciales anteriores, Howard Marks fue detenido en Mallorca en 1988 y posteriormente extraditado a Estados Unidos. Allí terminó declarándose culpable y fue condenado a 25 años de prisión.
Finalmente cumplió alrededor de siete años antes de obtener la libertad condicional en 1995. Y fue precisamente después de salir de prisión cuando comenzó la segunda gran etapa de su vida.
Howard Marks, defensor de la legalización del cannabis
A través del libro ‘Mr Nice’, Howard Marks dio a conocer su historia y su vida al gran público. Su obra fue llevada a la gran pantalla en el 2010 a través de una co-producción española e inglesa, dirigida por Bernard Rose y protagonizada por el británico Rhys Ifans.
Además, Marks se presentó a las elecciones del Parlamento Británico en el año 97 con la intención de llevar a cabo la legalización del cannabis. También llegó a ostentar el cargo de rector honorario de la Universidad de Glasgow Caledonian entre los años 1999 y 2000.
Durante sus últimos años de vida ha escrito la segunda parte su autobiografía y ha declarado en más de una ocasión que no se arrepiente de su vida pasada. ¿Conocías su historia?
El cannabis ocupó un lugar central en la vida de Howard Marks mucho más allá de su actividad como traficante.
Marks defendía públicamente que las leyes contra el cannabis eran desproporcionadas y, tras abandonar la cárcel, convirtió esta posición en una parte importante de su actividad pública.
En 1997 llegó incluso a presentarse a las elecciones generales británicas, utilizando su candidatura como plataforma para defender la legalización del cannabis.
No consiguió representación, pero aquello reforzó todavía más su imagen como uno de los personajes más visibles del movimiento favorable a reformar las leyes sobre esta planta.

Durante los años posteriores participó en conferencias, entrevistas y eventos en los que hablaba abiertamente sobre cannabis, prohibición y su propia experiencia.
También mantuvo una estrecha relación con el sector de las semillas.
Su nombre quedó especialmente ligado a Mr Nice Seedbank, proyecto desarrollado junto a Shantibaba. El banco terminaría convirtiéndose en una marca muy conocida dentro del mundo de la genética cannábica y reunió variedades procedentes del trabajo desarrollado durante años por sus responsables.
Conviene, eso sí, diferenciar esta relación de la creación directa de genéticas históricas como White Widow, Critical o Northern Lights, cuyo origen y desarrollo es mucho más complejo y no puede atribuirse únicamente a Howard Marks.
El éxito mediático de Mr Nice
Howard Marks alcanzó una fama todavía mayor en 1996, cuando publicó su autobiografía Mr Nice.
El libro relataba su paso de estudiante universitario a traficante internacional, sus operaciones, los distintos alias que había utilizado, sus contactos y su experiencia en prisión.
La historia tenía todos los ingredientes para llamar la atención: universidades británicas, redes internacionales, identidades falsas, toneladas de cannabis, cárceles estadounidenses y personajes de todo tipo.
El éxito convirtió a Marks en una celebridad. A partir de entonces comenzó a participar regularmente en entrevistas, espectáculos, conferencias y eventos públicos, donde relataba muchas de las historias recogidas en el libro.
Su autobiografía acabaría llegando también a la gran pantalla.
En 2010 se estrenó la película Mr Nice, dirigida por Bernard Rose y protagonizada por el actor británico Rhys Ifans en el papel de Howard Marks.
La película ayudó a acercar su historia a una nueva generación que quizá nunca había oído hablar del personaje real.

De traficante a personaje de culto
Después de abandonar prisión, Howard Marks consiguió algo poco habitual: transformar completamente su imagen pública.
Dejó atrás la clandestinidad y pasó a ser escritor, conferenciante, activista y personaje habitual en eventos relacionados con la cultura cannábica.
Continuó publicando libros durante los años siguientes y hablando abiertamente sobre las decisiones que había tomado durante su vida.
En 2015 apareció Mr Smiley: My Last Pill and Testament, una de sus últimas obras, publicada poco antes de su fallecimiento.
En distintas entrevistas afirmó que no renegaba de su pasado, aunque su vida pública durante las últimas décadas tuvo poco que ver con aquella etapa en la que movía cannabis clandestinamente entre continentes.
El legado de Mr Nice
La historia de Howard Marks resulta difícil de resumir en una única etiqueta.
Fue estudiante de Oxford, traficante internacional de cannabis, preso, escritor, candidato político, conferenciante y defensor de la legalización.
Su trayectoria estuvo llena de contradicciones y episodios que él mismo ayudó a convertir en parte de la leyenda de Mr Nice.

No es necesario idealizar su pasado para entender por qué terminó convirtiéndose en uno de los personajes más reconocibles de la cultura cannábica contemporánea. Pocas personas han pasado de una red internacional de tráfico de cannabis a publicar una autobiografía de éxito, protagonizar indirectamente una película y participar abiertamente en el debate sobre la legalización.
Howard Marks murió en 2016, pero el nombre de Mr Nice continúa apareciendo cuando se habla de algunos de los personajes más singulares de la historia reciente del cannabis.
¿Conocías la historia de Howard Marks?
