El interés por nuevas técnicas de cultivo no ha dejado de crecer en los últimos años, y una de las que más curiosidad despierta es el cultivo líquido. Ahora bien, ¿qué es el cultivo líquido exactamente? Se trata de un método utilizado principalmente en micología y biotecnología, donde los hongos o microorganismos se desarrollan en soluciones nutritivas estériles en lugar de hacerlo sobre sustratos sólidos.
Cada vez más cultivadores lo incorporan en sus procesos, tanto en entornos caseros como en laboratorios, porque ofrece resultados rápidos y fiables. En esta guía exploraremos en detalle cómo funciona, cuáles son sus ventajas y qué pasos básicos necesitas conocer para empezar a aplicarlo correctamente.
¿Qué es realmente el cultivo líquido y cómo funciona?
El cultivo líquido o cultura líquida de hongos es un método de propagación micológica que consiste en hacer crecer el micelio dentro de una solución nutritiva estéril. A diferencia de los métodos tradicionales, en los que las esporas se inoculan sobre agar o en panes de setas preparados, el cultivo líquido de hongos permite un desarrollo más rápido y homogéneo, ya que el micelio encuentra de inmediato los nutrientes necesarios para expandirse.
La principal diferencia del cultivo líquido respecto a medios sólidos como el agar radica en la velocidad y la facilidad para multiplicar el micelio. Mientras que con un kit de pan de setas o con esporas el proceso puede tardar varias semanas, con la cultura líquida de hongos es posible obtener una red micelial activa lista para inocular en mucho menos tiempo.
En este sistema, el papel del micelio es fundamental: es el organismo vivo que coloniza la solución y convierte los nutrientes en una base de crecimiento. Cuanto más fuerte y saludable sea este micelio, mayor será la capacidad de obtener cultivos productivos, estables y resistentes a contaminaciones.

Ventajas del cultivo líquido en el cultivo de hongos
El líquido de cultivo de micelio se ha convertido en una de las técnicas favoritas dentro de la micología gracias a los múltiples beneficios que ofrece frente a otros métodos más tradicionales. No solo agiliza el proceso de colonización, también aporta seguridad, eficiencia y versatilidad, lo que lo hace atractivo tanto para quienes se inician como para cultivadores con experiencia. Las principales ventajas del cultivo líquido son:
- Rapidez de colonización: el micelio se desarrolla con mayor velocidad al estar en contacto directo con los nutrientes.
- Menor riesgo de contaminación: al trabajar en un medio líquido estéril, las probabilidades de contaminación disminuyen si se mantienen buenas prácticas de higiene.
- Rentabilidad: un solo cultivo líquido puede inocular múltiples sustratos, maximizando el rendimiento con pocos recursos.
- Ideal para principiantes y expertos: es un método flexible, sencillo de manejar y al mismo tiempo útil para proyectos avanzados.
- Producción a gran escala: permite expandir el micelio en grandes volúmenes, facilitando la producción continua y eficiente.
Posibles riesgos del cultivo líquido de hongos
Aunque el cultivo líquido ofrece grandes ventajas, también conviene tener en cuenta algunos riesgos que pueden aparecer si no se aplican las técnicas de forma adecuada. Estos son los más comunes:
- Posible contaminación si no se esteriliza bien: cualquier error en la esterilización del medio o del material puede dar lugar a contaminaciones que arruinen el proceso.
- Necesidad de material adecuado: trabajar con este cultivo requiere jeringuillas estériles, frascos especiales y un ambiente lo más limpio posible, lo que implica cierta inversión inicial.
- No siempre es recomendable para empezar desde cero: lo ideal es utilizarlo a partir de esporas de hongos con psilocibina o micelio ya viables; comenzar sin experiencia previa puede complicar el proceso.

Posibles riesgos del cultivo líquido de hongos
Aunque este método de cultivo ofrece grandes ventajas, también conviene tener en cuenta algunos riesgos que pueden aparecer si no se aplican las técnicas de forma adecuada. Estos son los más comunes:
- Posible contaminación si no se esteriliza bien: cualquier error en la esterilización del medio o del material puede dar lugar a contaminaciones que arruinen el proceso.
- Necesidad de material adecuado: trabajar con cultivo líquido requiere jeringuillas estériles, frascos especiales y un ambiente lo más limpio posible, lo que implica cierta inversión inicial.
- No siempre es recomendable para empezar desde cero: lo ideal es utilizarlo a partir de esporas de hongos con psilocibina o micelio ya viables; comenzar sin experiencia previa puede complicar el proceso.
| Pasos | Descripción |
|---|---|
| Preparación del material | Reúne frascos estériles, jeringuillas, guantes, mascarilla y una superficie limpia de trabajo. |
| Agitación y esterilización de la jeringa | Esteriliza la jeringa con calor o alcohol y agita el frasco de cultivo líquido para distribuir el micelio de manera uniforme. |
| Inoculación del sustrato | Introduce con la jeringa una cantidad controlada de cultivo líquido en el sustrato previamente preparado y estéril. |
| Condiciones óptimas de temperatura y humedad | Mantén el sustrato en un entorno cálido y húmedo (entre 22 °C y 27 °C) para favorecer el crecimiento del micelio. |
Cómo almacenar correctamente un cultivo líquido
Un cultivo líquido para hongos puede mantenerse viable durante varios meses si se conserva en las condiciones adecuadas. El almacenamiento correcto evita contaminaciones y garantiza que el micelio mantenga su vitalidad para futuras inoculaciones.
- Refrigeración y temperaturas recomendadas: guarda los frascos en la nevera, idealmente entre 2 °C y 6 °C, evitando fluctuaciones bruscas.
- Uso de recipientes herméticos y estériles: emplea siempre frascos de cristal o recipientes sellados, previamente esterilizados, para impedir la entrada de agentes externos.
- Vida útil del micelio líquido: en condiciones óptimas, puede conservarse entre 2 y 6 meses, aunque la calidad disminuye con el paso del tiempo.
- Consejos prácticos para prolongar su duración: etiqueta cada frasco con la fecha de preparación, evita abrirlos innecesariamente y agítalos suavemente de vez en cuando para mantener el micelio en suspensión.
Legalidad del cultivo líquido en España y otros países
La legalidad de los cultivos líquidos de hongos depende del tipo de hongo y de la legislación local. En España, el cultivo de hongos no psicoactivos como el reishi o la melena de león es completamente lícito para uso personal o comercial. Sin embargo, el cultivo de especies que contienen psilocibina está fiscalizado. La psilocibina es una sustancia controlada por la ley española, y su producción o posesión con fines ilícitos puede ser sancionada tanto por la vía administrativa como por la vía penal, dependiendo de las circunstancias.

En otros países, la regulación varía. En Estados Unidos, la psilocibina es ilegal a nivel federal, aunque algunos estados y ciudades han despenalizado su uso y cultivo para consumo personal. Por otro lado, la legalidad de las esporas y del micelio activo no es uniforme, ya que algunas jurisdicciones prohíben el micelio por contener la sustancia psicoactiva, mientras que otras prohíben incluso las esporas. En países como Brasil, la legislación se centra en la sustancia química, lo que puede generar «zonas grises» en la regulación del cultivo de los hongos que la contienen.