Primero se elabora la masa. Para ello, se coloca en un bol la harina, la levadura, la mantequilla de marihuana (dejando siempre un poco para más tarde) y la sal.
220 gr de harina, 15 gr de levadura, 45 gr de mantequilla de marihuana
Se va amasando con las manos o con la batidora y añadiendo el agua poco a poco. Cuando haya una masa homogénea se deja reposar y fermentar un ratito. Estará lista cuando la masa no se pegue a las manos.
120 ml de agua
El tiempo medio de reposo es de entre 30 minutos pudiendo aumentar a un par de horas. En muchas ocasiones, se prefiere dejar la masa preparada el día de antes para que así repose.
El resultado debe ser una pasta elástica que no se pegue. Entonces se podrá empezar a preparar la pizza.
Cuando haya reposado lo suficiente se extiende la masa en una bandeja apta para horno y se le unta el resto de mantequilla (a punto de nieve). Se le da la forma deseada y se deja reposar un ratito más.
Mientras tanto, se calienta un poco la mantequilla de marihuana o el aceite y se añade el tomate, el ajo, la cebolla, un poco de orégano, sal y pimienta, y lo removemos todo bien, para preparar la salsa de tomate. Sal, 400 gr de tomate triturado, 2 dientes de ajo rallados, 15 gr de mantequilla de marihuana, Sal y pimienta, Un poco de cebolla en polvo
Ahora, se extiende el queso sobre la masa y encima se expande la salsa de tomate. Por último, colocamos el pepperoni y se espolvorea con el queso parmesano. Se puede añadir todo lo que se desee a esta masa.
200 gr de mozzarella rallada, Un poco de queso parmesano, Pepperoni en rodajas, Orégano
Hornear a una temperatura no muy elevada (entre 110 y 130ºC) durante 30 o 40 minutos, dependiendo del tipo de horno. Así se evita que se evaporen los cannabinoides y no se sienta nada.
Servir y disfrutar de la pizza.