Llenar el Roller Extractor o Tubo de extracción. Ve poco a poco prensando para que no queden huecos.
Una vez lleno, lo metemos en el congelador 24h junto al bote o botes de gas que vayamos a usar
Pasadas las 24h, deberemos ponerle un filtro de papel del Roller Extractor en la zona por donde va a salir el gas par que no caigan restos de hierba en el aceite
Limpia tu bandeja de pyrex con alcohol y papel de cocina.
En un lugar controlado y abierto (paso de experto). Agarra fuerte el tubo con una mano y con la otra ve metiendo el gas por un extremo y espera a que vaya saliendo por el otro, colocándolo en vertical todo el rato. Verás que cuando acabes de echar tu primera botella aproximádamente, empezará a salir el gas por abajo del tubo. A partir de ahí, deberás ir acumulándolo dentro de la bandeja de pyrex.
Cuando ya acabes de vaciar los botes y no salga más liquido por abajo, veremos que el gas de la bandeja empieza a burbujear. Eso es que el gas se está evaporando. Pero aunque lo dejemos ahí hasta que ya no haga más burbujas no quedará completamente sin gas, ya que se queda atrapado en las partículas que forman la resina, con lo cual necesitaremos la olla de agua y la vitro.
Llena media olla de agua y caliéntala previamente un poco y luego déjala al 2 o al 1 incluso dependiendo vitrocerámicas. La olla debe tener un tamaño adecuado para que la bandeja de Pyrex se apoye sobre ella como si fuera una tapa, cubriendo una buena parte de su superficie sin riesgo de caer al agua. No hacen falta dos bandejas, ni hay que sumergir en el agua la que contiene el aceite.
Coloca tu pyrex encima con lo que tenemos de gas y veremos que de nuevo empieza a burbujear, lo dejamos un ratito así y luego iremos ayudando con la cuchilla a pinchar las burbujas que se resisten, hasta que veas que ya no sale ninguna más. No debes darle un calor excesivo, ya que acabarás pronto si, pero tu extracción perderá mucha potencia y sabor.
Cuando no salgan más burbujas, solo nos quedará rascarlo de la bandeja con la ayuda de las cuchillas. Ve haciendo pasadas con la cuchilla como si fueras un corta-césped en un campo de fútbol, de derecha a izquierda y sin pasar dos veces por el mismo sitio, y cada vez que des una pasada, dejar la cuchilla con el aceite en un papel de horno anti-adherente o en su defecto un mantel de silicona.
Cuando acabemos con todas, solo tendremos que meter el mantelito con las cuchillas 2 minutos al congelador y con la ayuda de otra cuchilla podrás ir despegando el aceite de las otras cuchillas, ya que cuando se enfría se convierte en algo más sólido y se trabaja mejor que a temperatura ambiente donde no se puede tocar siquiera.
Acumúlalo todo en el centro de un papel de horno y mételo al congelador de nuevo, sácalo a los 2 minutos y ve haciéndo una sola bola con todo el aceite para poder guardarla en un botecito de silicona. Si ves que se convierte en pegajoso antes de acabar ve metiéndolo en el congelador un minuto hasta que consigas hacer la bola.