Social cannabis club

El social cannabis club, como dice la misma palabra, es un club, osea un circulo privado, donde se reúnen socios del mismo para compartir experiencias de cultivo, informaciones sobre el tema cannabico, tanto desde un punto de vista activista, como de un punto de vista ludico o medicinal.

Es una alternativa que ofrece un cultivo compartido a nivel legal y así evitando la compra en el mercado ilegal de producto de baja calidad, o de dudosa origen. En algún club que otro, se suelen encontrar extracciones de resina, de varios tipos, en seco, con hielo, extracciones con gas o solventes, se pueden encontrar diferentes calidades de cannabis, tanto en genética como en calidad.

Esto suele ser producto del cultivo compartido que legalmente se instala para poder abastecer la exigencia de los consumidores, claramente todos mayores de edad. El todo acompañado por servicios básicos de bar.

Un club se compone de presidente, tesorero y secretario, se estila una acta con un estatuto del club, se suele usar el de Pannagh, club Vasco pionero en el sector, aprovechando todas las leyes para poder compartir este producto de manera legal, aportando información al consumidor y a cualquiera le guste o tenga afición hacia esta planta, después de este paso, hay que presentarlo y asociarse a la FAC, federación de asociaciones cannabicas, así contribuyendo al desarrollo del movimiento asociativo a nivel nacional.

El segundo paso es tener socios, todos mayores de edad, suelen pagar una cuota de mantenimiento de la asociación y mantenimiento del cultivo, cada socio declara la cantidad de cannabis que necesita durante todo el mes acorde con su necesidad, se suele suministrar diariamente la cantidad que corresponde por cada socio.

El tercer paso, el mas importante y el mas difícil, es la producción del producto necesario a los socios, lo ideal seria una autoproduccion pero no siempre y no todos los clubes pueden auto abastecerse, y son obligadas a una compra en común, en el mercado ilegal, para satisfacer la exigencia de todos los socios. Eso se efectúa mensualmente llegando al tope de la previsión de consumo mensual, que se debería de reflejar en 60 gramos por mes por socio.

Una vez se hayan cumplido todos estos pasos, se termina con el funcionamiento del club, osea la tarea diaria de investigación e información sobre el cannabis, en ningún momento se le promueve el uso de ello, como siempre habrá algún socio que otro que se involucra mas que otros en las tareas del club.

Durante el crecimiento del club, habrá que empezar a repartir mas tareas, entre quien se ocupa del cultivo, quien se ocupa de la administración, quien se ocupa de varios trabajos, y todos estos pueden ser acompañados con contratos de trabajo, legales, que confirman el trabajo hecho anteriormente.

De esta manera, podríamos tener una asociación cannabica activista y legal, proporcionando servicios de información y proporcionando un producto de buena calidad a todo aquel que este interesado en un producto legal y de buena calidad en el respeto de la ley.

Autor: Fabio Inga

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