Sequedad bucal al consumir cannabis

Sequedad bucal al consumir cannabis
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Todo fumador o usuario de cannabis o derivado ha probado más de una vez, una sensación de boca seca, como si no tuviese ni una gota de saliva, y casi siempre al usar cannabis o derivados. Esta sensación desagradable de sequedad que tenemos, como si tuviésemos un esparto en la boca, es un fenómeno que tiene explicación científica, y no siempre caracteriza alta calidad del producto. Día tras día se está profundizando el conocimiento que tenemos sobre esta planta, todas sus características medicinales, y todas las reacciones  de nuestro cuerpo. Hoy trataremos la sequedad bucal al consumir cannabis; porque ocurre, que podemos hacer y cómo gestionarlo.

La saliva es un complejo enzimático que segregamos para ayudar la digestión de los alimentos y para defender la salud de nuestros dientes y encías, el proceso empieza en las células acinares, las cuales segregan un líquido muy parecido al plasma que tenemos en la sangre, cuando pasa el líquido por los conductos salivales, se elimina el sodio y el cloruro, añadiendo potasio y bicarbonato, los cuales completan la solución hipotónica que tenemos en la boca y conocemos como saliva.

El sistema parasimpático es el responsable de la producción de nuestra saliva, este proceso implica hasta el nervio del tímpano el cual sale desde el celebro y pasa por el ganglio submandibular. Este nervio produce una sustancia conocida como acetilcolina, neurotransmisor descubierto desde el 1914 por Henry Hallett Dale. Se ha comprobado cómo está relacionado en la producción de saliva y también en la memoria, quizás sea uno de los motivos por el cual el cannabis afecte la memoria a corto plazo.

Otro neurotransmisor implicado en la producción de saliva, es la norepinefrina, que a diferencia del primero, se vierte en la sangre y tiene doble función, tanto como neurotransmisor como hormona sobre las células miopiteliales. Estas se encuentran alrededor de las células acinares, y al contraerse, hacen que segreguen saliva.

Ahora que sabemos cómo funciona la producción de saliva, vamos a ver cómo funciona la xerostomía o sequedad oral. Este efecto secundario se descubre en 1986, durante un estudio de administración oral de CBD. Otro estudio más profundizado parece se hizo en Buenos Aires en el 2006, donde encontraron receptores cannabinoides de tipo 1 y 2 en las glándulas sub-mandibulares, los cuales están implicados en la producción de saliva en un 70%.

Se encontraron endocannabinoides también en las glándulas salivales de las garrapatas, tanto Anandamina como 2-Araquidonoilglicerol (2-AG), los cuales tienen propiedades analgésicas y antinflamatorios, posiblemente eso puede explicar porque no notemos cuando se agarran. No solo allí, también las ratas poseen estas glándulas y responden de la misma forma que las nuestras, comprobando que con elevados niveles de anandamina, se reducía fuertemente la producción de saliva causando sequedad bucal.

Como dijimos al principio del artículo, la saliva está gestionada por el sistema parasimpático, el mismo que regula nuestro apetito, por eso que al fumar o usar cannabinoides, notaremos una sensación de hambre y de sequedad oral, visto que el THC funciona de manera muy parecida a la anandamina, yendo a estimular los receptores CB1 y CB2.

Notaremos una sensación de sequedad en la boca y hambre intensificada, para que en poco tiempo vuelva nuestra saliva. Son sensaciones temporales que no perjudican de manera alguna la salud del organismo, aunque puede ser una sensación molesta, no se ha demostrado peligrosidad alguna.

En ese estudio realizado en buenos aires en 2006, se ha demostrado como ese efecto se producía con la inyección de cannabinoides sintéticos a través de la vena femoral, este hecho hace pensar que no sea el contacto del THC con las glándulas directamente, si no la estimulación de los receptores que se encuentran en el cerebro, todo apunta en que sea el sistema parasimpático central el protagonista de nuestra relación cannábica, dándonos las señales que ya hemos estimulado los receptores cb1 y cb2.

Se ha demostrado como las variedades con más contenido en THC suelen provocar ese tipo de efecto, mientras que al contrario, las variedades con niveles mas elevados de CBD no suelen provocar este tipo de problema. Las soluciones ante esta situación son fáciles y rápidas: beber agua, o comer algo que no contenga azúcar y, claramente, que no sea salado, una fruta suele venir al caso o un dulce sin azúcar.

A parte productos dulces o salados, también podremos usar y confiar en productos más duros de comer, que nos pida más energía para masticarlos, estos productos, o comidas, nos ayudaran a la producción de saliva, otro dato curioso sobre la interacción del sistema parasimpático y los cannabinoides, está en un estudio, siempre del 2006 sobre un cannabinoide sintético AM-251, el cual se ha visto como no disminuye la producción de saliva si no que aumenta la misma, posiblemente será uno de las próximas metas de los estudios cannábicos.