Cómo regar tu cultivo con agua de calidad

Cómo regar tu cultivo con agua de calidad
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Hoy os vamos a enseñar cómo regar tu cultivo con agua de calidad. A la hora de cultivar tanto en exterior como en interior, nos preocupamos de los nutrientes que vamos a utilizar, de los abonos, las macetas dónde plantaremos, los instrumentos que necesitaremos… Todo ello para que nuestras plantas crezcan al máximo y obtengamos los mejores resultados, con mayores producciones. Pero a menudo pasamos por alto un elemento fundamental: el agua con el que vamos a regar y su calidad, cuando en realidad el agua es la base del cultivo.

El agua con una EC baja y sin cloro es la mejor manera de ayudar a nuestras plantas a crecer más sanas y fuertes. Así como tenemos en cuenta los nutrientes o fertilizantes que vamos a utilizar, los buenos resultados en el cultivo dependerán del agua que les demos. Conseguir el agua adecuada, con la calidad necesaria, está en nuestras manos y podemos conseguirla siguiendo dos pasos principales: bajando la EC y eliminando el cloro.

Bajar la EC del agua

Si el agua con la que regamos es dura (tiene una EC alta), encontramos una elevada cantidad de sales minerales disueltas. Además, el agua del grifo puede contener también otros elementos contaminantes disueltos como el Plomo, Cadmio, Boro, Arsénico y otros metales pesados que pueden ser tóxicos para las plantas.

La EC del agua influirá directamente en la cantidad de alimento que le daremos a nuestras plantas para mantenerlas fuertes y sanas. Esto es debido a que las plantas, según su genética y fase de cultivo, pueden llegar a admitir hasta un 1,4 o hasta 2,2 de EC. Por lo tanto, cuanto más elevada sea la EC del agua, menos nutrientes podremos añadir al cultivo.

Por ejemplo, imaginemos que el agua de nuestro grifo tiene una EC de 1,0. En este caso, solamente podremos añadir nutrientes hasta 0,4 o 1,2 para alcanzar los niveles máximos. Si añadimos más, estaremos provocando un exceso de nutrientes que puede llegar a obstruir las raíces de las plantas. En cambio, si empezamos a regar con agua pura de 0,1 o 0,2 o incluso 0,0 EC, podremos añadir a las plantas la cantidad exacta de nutrientes que necesitan.

Por otro lado, en un agua con una EC elevada encontramos elevados niveles de calcio, que provocarán una acumulación de cal en las raíces, disminuyendo su capacidad de absorción y provocando carencias de otros nutrientes vitales en las plantas.

Para bajar la EC del agua de forma segura, los sistemas de osmosis inversa son la opción más cómoda y fiable. La gama de Osmosis Inversa GrowMax Water ha sido diseñada exclusivamente para la industria de la jardinería y la hidroponía. Eliminan hasta un 95% de las sales disueltas y metales pesados, bajando la EC y consiguiendo un agua pura.

Ahora podremos añadir los nutrientes que necesitan nuestras plantas de forma equilibrada, ya que estaremos utilizando agua sin sales minerales ni metales pesados, y sin cloro, ya que estos sistemas eliminan también hasta el 99% del cloro.

Por otro lado, a diferencia de los equipos domésticos convencionales, los sistemas GrowMax Water minimizan el desgaste de agua al  desagüe,  con  un  ratio  de aproximadamente 2:1 (agua mala/agua buena). Por lo que ahorramos más agua.

Cómo regar con agua de calidad

Estabilizar el pH

Los sistemas de osmosis inversa ayudan también a conseguir un pH equilibrado, ya que el agua osmotizada tiene un pH de entre un 6 y 6,5. El pH es otro de los valores del agua más controlados por los cultivadores. Es el grado de acidez o de alcalinidad del agua.

Las plantas, al igual que las personas, tienen variaciones de pH. Si estas no tienen un pH adecuado no disfrutarán de una buena salud, estando más expuestas al ataque de hongos, virus e insectos no deseados. Un pH recomendado para el cultivo es el que varía entre 6,5 y 7,5, que podemos conseguir utilizando un equipo de osmosis.

Eliminar el cloro del agua

Podemos tener la suerte de disponer de agua blanda (EC hasta 0,5 aproximadamente), pero el cloro está siempre presente en todas las aguas de red municipales. Este químico ataca directamente a las raíces de las plantas, quemándolas, e impidiendo así su correcto crecimiento.

El cloro mata también a los microorganismos que viven en los abonos, los cuales son beneficiosos para nuestras plantas. Estos microorganismos ayudan a las plantas a absorber los nutrientes que necesitan, ya que convierten la materia en alimento asimilable por ellas. También suponen una forma de protección para evitar enfermedades en las plantas. Es el caso de las micorrizas, que se incluyen en los abonos para fortalecer las raíces y mejorar la absorción de nutrientes.

Por otro lado, estos microorganismos nos ayudan también a combatir determinadas plagas. Mediante productos basados en los extractos de Microorganismos, como Bacillus Thuringiensis para matar gusanos, o el Oidio Prot para eliminar el Oidio de las hojas, los cultivadores nos aseguramos de proteger y fortalecer las plantas. No obstante, si regamos con un agua con cloro, los beneficios de estos productos que utilizamos expresamente desaparecen, ya que matamos los microorganismos beneficiosos.

Cómo regar tu cultivo Si no necesitamos bajar la EC, sino solo eliminar el cloro del agua, los sistemas de filtración son la opción más fiable y rápida.  GrowMax Water ha diseñado una línea de Sistemas de Filtración para la industria de la  jardinería y la hidroponía, con producciones que van desde 240 L/h hasta 2000 L/h, según cuales sean nuestras necesidades de riego. Estos equipos utilizan cartuchos de carbón activado en bloque de alta capacidad, que eliminan hasta el 99% de Cloro, Herbicidas, Pesticidas y contaminantes Orgánicos Volátiles. Además, reducen los sedimentos superiores a 5 micras, al instante, obteniendo un agua limpia y libre de químicos, lista para regar.

Utilizando sistemas de tratamiento de agua GrowMax Water para bajar la EC y eliminar el Cloro, conseguiremos el agua de calidad que necesitan nuestras plantas para crecer sanas. Ellas lo agradecerán y nos darán una mayor producción y una mejor calidad final.