Plantas de marihuana gigantescas

Plantas de marihuana gigantescas
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El cultivo de la planta del cannabis es uno de las más versátiles del planeta, ya que se adapta a las necesidades de cualquier cultivador, ofreciendo variedades con tiempos de cultivo muy variados. Tenemos desde las espectaculares autoflorecientes que están listas para cortar en poco más de 2 meses de cultivo, y las variedades de temporada, las cuales necesitan fotoperiodos diferentes para crecer y para florecer. Hoy explicaremos algunos trucos para formar plantas de marihuana gigantescas, las cuales necesitarán un tiempo de desarrollo mayor y abundantes cuidados, pero te recompensa con los ejemplares más grandes que nunca hayas desarrollado.

Muchos cultivadores han visto esas increíbles imágenes en las que los Americanos son muestran increíbles árboles de hasta 4 o 5 metros, con una densa e increíble ramificación, que hace que acaben pareciendo gigantescas bolas verdes. Esto es muy típico en los catálogos de Humboldt o de otros bancos de semillas americanos, en los libros de cultivo más profesionales, o en las miles de imágenes o vídeos que se cuelgan día a día en internet.plantas de marihuana gigantescas foto de jorge cervantes

Elige una buena genética

Elegir una genética con un buen desarrollo es algo primordial, pues de esto dependerá casi toda la estructura de la planta. Las variedades sativas tienden a mostrar un crecimiento bastante mayor, con una distancia entre nudos más grande, y una estructura más fina y alargada. Las índicas en cambio nos ofrecen plantas de un tamaño mucho más manejable, la distancia entre nudos es mínima, la presencia de brazos es bastante mayor y su tronco central cuenta con una resistencia bastante mayor.

Los híbridos entre índicas y sativas muestran propiedades de ambos genotipos, aunque según los parentales utilizados en el cruce y la predominancia de la genética, mostrará unas características u otras. Generalmente los ejemplares más grandes se formarán en genéticas que cuenten con una predominancia sativa mayor del 60%, aunque sin embargo si la predominancia del cruce es índica, tendremos plantas algo más compactas pero con una ramificación mayor.

Aporta una buena fase vegetativa

El tiempo de crecimiento es sin duda el factor clave en este tipo de cultivos, puesto que la mayoría de genéticas una vez entran en la fase de floración multiplican su tamaño, por lo que a mayor tamaño alcanzado durante el crecimiento, mayor desarrollo mostrarán durante la floración.

En los cultivos de exterior los cultivadores dependen de las estaciones climáticas para que las plantas cambien de fase, pero en interior es el cultivador el que decide el tamaño de estas, aportando un fotoperiodo mayor o menor. Esto permite al cultivador jugar con el número de plantas y el tiempo de cultivo, pues un tiempo vegetativo menor, lo recompensamos con un número más elevado de plantas. Así nacen los sistemas como el Sog, que en caso de tratarse de esquejes no requiere periodo vegetativo y en el caso de semillas tendrán suficiente con 2 únicamente 2 semanas de crecimiento. A su misma vez, tenemos otros cultivadores que llenan sus zonas de cultivo únicamente con una planta, pues le aportan un crecimiento desorbitado y lo colocan en una gran maceta, llegando a conseguir plantas que dejarían sin palabras a la mayoría de cultivadores de exterior. Sabemos que hay bancos que mantienen sus plantas madre durante más de 10 años, por lo que no será ningún problema aportarle el tiempo que cultivo que deseemos, pues no morirá por no cambiar de periodo.

Así que sabiendo que podemos hacerlas crecer en interior tanto como deseemos, y que en exterior puede desarrollar un sistema radicular bastante mayor, la pregunta es ¿qué pasaría en caso de hiciéramos crecer nuestras cepas excesivamente con un largo crecimiento, pero que para florecer las sacáramos a exterior?

Sabemos que cuando hacemos crecer nuestras plantas en interior y las sacamos a exterior, pasan de recibir 18h diarias de luz, a recibir muchas menos, por lo que su inicio a floración es inmediato. Si todavía es temporada de crecimiento, la planta comenzará a cogollar para posteriormente revegetar, lo que hará que pierda potencia, algo que no nos interesa y menos en un cultivo que ha costado tanto trabajo.

Sin embargo, si las sacamos a florecer cuando las horas de luz ya están descendiendo, nuestras cepas iniciarán su floración con total normalidad, para finalizar esta fase en la misma fecha que la terminaría en caso de haberse desarrollado completamente en exterior. La diferencia será el tamaño final de las plantas y sus respectivas producciones, puesto que al realizar este tipo de cultivo, podemos obtener árboles que superen los increíbles 4m de alto.plantas de marihuana gigantescas foto de planta gigante

Aumenta el número de brazos mediante podas

Realizando el cultivo de la manera recomendada anteriormente, es muy sencillo obtener plantas de tamaño extraordinario, pero un tamaño mayor no significa una mayor ramificación, pues para conseguir que aumente el número de brazos por planta tendremos que jugar con las podas.

Es muy corriente que algunos cultivadores de interior realicen algunas podas a sus plantas en caso de ofrecerles un gran periodo vegetativo, pues en caso de realizarlas correctamente y no estresar las plantas en exceso, acabará formando varios brazos por cada poda realizada.  Únicamente tendrás que utilizar algún revitalizante para evitar el estrés, pero al par de semanas de realizar la poda, ya habrá formado un número mayor de brazos. Si realizas un ciclo vegetativo de varios meses, tendrás el tiempo suficiente como para repetir este proceso unas cuantas veces. Una vez las pongas a florecer, el número de brazos será muy superior, aportándole a nuestras plantas una frondosidad increíble.

Tutora su estructura para incrementar su fuerza

Tutorar la planta es esencial si queremos que su desarrollo sea constante, por lo que deberemos comenzar a hacerlo desde sus primeros días de vida. Comenzaremos tutorando su tronco para posteriormente tutorar sus brazos, los cuales gracias a ese soporte nos ofrecerán las cosechas más altas, pues no sentirán un peso abusivo.

Cuando nuestras cepas han alcanzado esos niveles de producción de los que hablamos anteriormente, los tutores que hayamos colocado es posible que no sean lo suficientemente fuertes como para soportar el peso de la rama más el del cogollo, por lo que uno de los sistemas más recomendables es el tutorado mediante mallas. De esta forma conseguirán soportar cada rama con un esfuerzo menor, puesto que el peso total quedará repartido por toda la estructura. Además su colocación es muy sencilla, únicamente tendrán que extenderla por encima de su planta e introducir las ramas por todos los agujeros, haciendo que el peso quede repartido y favoreciendo la penetración de luz, de manera que llegue hasta el nacimiento de cada brazo.

Así que ya sabes, si quieres obtener las plantas más grandes, deberás prestar especial atención a la genética que estás cultivando, aportarle un tiempo vegetativo bastante mayor, realizar las podas precisas para que el número de brazos se multiplique y asegurarte de que puede resistir su peso sin problemas. Siguiendo estos consejos te asegurarás de que tendrás producciones lo suficientemente grandes como para aguantar de cultivo en cultivo. Recomendamos utilizar fertilizantes orgánicos para potenciar el sabor y los niveles de cannabinoides de nuestras cepas, de manera que además de conseguir un producto abundante, cuente con una potencia y unos matices espectaculares. plantas de marihuana gigantescas