Mosca blanca

Puntuación del post

La mosca blanca es un tipo de plaga que puede causar estragos en nuestras plantas, siendo obligatorio prevenirla en exterior y muy aconsejable en interior. Acabar con ella es bastante difícil ya que esta clase de insecto se multiplica muy rápido, debido a que su vida es muy corta y tiene una gran capacidad de reproducción.

Mosca blancaUna sola hembra pone una media de entre 80 y 300 huevos, por lo que con solo una que llegue a nuestras plantas, en poco tiempo es fácil que tengamos una buena plaga. Tarda solamente 6 días en eclosionar los primeros huevos y en solo 28 días ya son adultos capaces de reproducirse, por lo que es una plaga que se multiplica con una facilidad enorme. Antes de llegar a su fase adulta, tiene que avanzar por 4 fases de desarrollo conocidas como: Primer ínstar (del 1º al 4º día), Segundo ínstar (del 5º al 10º día), Tercer ínstar (del 11º al 17º día) y Cuarto instar o pupa (del 18º al 28º día). Después de 28 días de desarrollo, ya habrá alcanzado su fase adulta, estando ya lista para reproducirse.

La mosca blanca se alimenta de la savia de planta, causando así que nuestras plantas sean más débiles, además de perder cantidad y calidad en la cosecha. Realiza sus excrementos sobre las hojas, causando manchas negras en cada una de estas. Esto puede favorecer la aparición de hongos, sobre todo de un hongo negro que se forma sobre las hojas llamado fumagina, comúnmente conocido como “negrilla”. La fumagina puede llegar a cubrir completamente las hojas de nuestra planta, por lo que la planta tendrá menos sitio para absorber la luz. Esto afecta a su fotosíntesis, ya que la planta tendrá menos alimento y crecerá mucho más débil.

Mosca blancaLo mejor que podemos hacer siempre es prevenir, ya que si evitamos que llegue a nuestras plantas, nos olvidaremos de tener que deshacernos de ellas. Lo mejor que podemos hacer es rociar a nuestras plantas con aceite de Neem, de esta manera evitaremos que se acerquen a ellas. Deberemos echarle 1 vez cada 20 días si la cultivamos en interior y 1 vez cada 10 días si la cultivamos en exterior. Otra buena forma de prevenir la mosca blanca, es utilizar tiras reflectantes amarillas, ya que con ellas atraparemos la mosca blanca y otro tipo de bichos que puedan estar rondando nuestras plantas.

Si llega a nuestro cultivo de interior, tenemos que deshacernos de ella lo más rápido posible, ya que se expandirá  a todas nuestras plantas rápidamente, además que es bastante probable que nos invadan en el siguiente cultivo. Deberemos prevenir desde un primer momento utilizando un insecticida polivalente, ya que no causará ningún mal y evitará que la mosca blanca y otro tipo de insectos puedan llegar a nuestras plantas, ya que tenemos que evitar que eso pase a toda costa.

Es muy fácil que llegue a nuestras plantas si la tenemos en exterior, ya que se alimenta de la savia de muchos tipos de plantas de todo el mundo, por lo que avanzan arrasando por el campo cultivo a cultivo. Colocar tiras amarillas rodeando nuestra planta puede salvarnos de muchos problemas, y por supuesto será obligatorio pulverizar nuestras plantas con Neem cada 10 días.

Mosca blancaLo que debemos hacer si llega a nuestras plantas es mojar una esponja en agua y aceite de Neem, y empezar a frotar toda nuestra planta, intentando quitar todos los huevos que veamos. Se recomienza hacer el proceso varias veces y dedicarle tiempo, ya que son solo un huevo que nos dejemos, la semana que viene las tendremos presentes en nuestra planta. Deberemos lavar todas las plantas que tengamos, ya que aunque no son muy buenas voladoras, en interior tienen una gran facilidad para moverse de planta a planta mientras que en exterior gracias al viento son capaces de planear grandes distancias. Después de asegurarnos que hemos acabado con todos los huevos, deberemos volver a rociar todas nuestras plantas con aceite de Neem, para así asegurarnos que no vuelven a acercarse. Una semana después sería recomendable examinarlas por si nos hemos dejado algún huevo, así lo podremos pillar en fase de larva y nos evitaremos otra plaga. Si aun así no podemos con ellas, tendríamos que lavar nuestras plantas con jabón potásico, con lo que conseguiremos reblandecer las larvas para volver a atacarles con la esponja de agua y Neem.

Como podemos ver es una tipo de plaga que con unas pocas precauciones es fácil de prevenir, pero que si llega a nuestra cosecha se multiplicará rápidamente, siendo mucho más difícil deshacerse de ella. Lo mejor siempre será prevenir desde el primer momento, ya que aunque consiguiéramos deshacernos de ellas rápidamente, notaríamos su paso por la planta en el volumen y calidad del producto final.