La iglesia y el cannabis

La iglesia y el cannabis han tenido desde los albores de sus vidas una muy mala relación, donde la primera debería de portar la palabra de Dios y sin embargo quiere censurar la vida a un ser viviente criatura de su mismo Dios, algo por lo menos curioso. Esta afirmación puede pasar como blasfemia, pero es cierto que en la historia de Jesús podemos encontrar el cannabis mucho más de lo que nos han enseñado, de hecho, parece que la palabra “Cristo” deriva del griego y quiere decir “ungido” mientras que “Mesías” , que proviene del hebreo, quiere decir “untado”. Según los estudios que desarrolló Chris Bennet, el cual añade como en sus ceremonia, tanto Jesús como sus apóstoles usaban aceite de cannabis y extractos de marihuana.

Según su estudio, el aceite se usaba para untar solo reyes y sacerdotes hebreos, posiblemente el “Mesías” (o untado) usaba “el aceite de la santa unión” el cual contenía extractos de cannabis, cosa que la iglesia parece que admitía durante aquella época. El extracto de cannabis se conoce como Kaneh Bosem (Qaneh Bosem), y según el nuevo diccionario hebreo mundial, Bosem, significa olor o perfume. Esta palabra, al seguir Kaneh, adquiere la traducción como “caña aromática”. Con el paso del tiempo estas palabras han ido juntándose, y según reporta el diccionario hebreo de Webster, estas palabras mudaron a Kanabos o Kannabus, de aquí un nombre mucho más parecido al que se usa hoy en día: Cannabis.

Sabemos que los cannabinoides son liposolubles, eso puede confirmar las teorías de quien apoya este estudio y, lo que esta escrito en el mismo Evangelio, sobre los milagros que cumplía Jesús untando sus pacientes con sus aceites milagrosos. Conocido es el milagro de Lázaro, el cual no caminaba y después haber usado el aceite en cuestión, pudo levantarse y caminar, hay quien habla de milagro, hay quien habla de medicina prohibida.

El uso del cannabis entre los apóstoles y los secuaces de la iglesia no era cosa rara y tampoco rebelde, estos usos derivan ya desde las primeras poblaciones nómadas judías donde en sus oraciones y rituales usaban mucho el aceite de cannabis, extractos del cannabis disuelto en aceite de oliva junta a otras plantas aromáticas. De esta manera el aceite absorbido por la piel, empezaba ya actuando sobre el enfermo, el cual venia literalmente empapado de este aceite y podía notar sus beneficios; otro factor común por la época de Cristo, era la frecuencia de ataques epilépticos, cosa que la iglesia atribuya a posesiones demoníacas; los apóstoles con el uso del aceite de cannabis conseguían controlar los ataques epilépticos, pero, según otra revista de la iglesia, que no apoya mínimamente la teoría de Bennet ya que, según ellos, carece de pruebas, este resultado era debido al poder de la fe y a los exorcismos que se efectuaban.

Carl Ruck, profesor de mitología clásica en la universidad de Boston, comenta como la población judía si usaba ya extractos de cannabis. El acceso a él era muy fácil, Bennet confirma que el uso del cannabis era, al igual que hoy, tanto ingerido como fumado o inhalado, y sobretodo en aceite. Tenia funciones religiosas y medicinales, parece que no se hable de uso lúdico o recreativo de esta sustancia, según sus conclusiones, el grupo de Cristo estaba perseguido más por sus conocimientos médicos relacionados a esta planta ya que venia considerado, quien usaba esta planta, el anti-cristo.

No seria la primera vez que se encuentra relación entre las religiones y el cannabis, el Hinduísmo, el Taoísmo, el Islam, el Zoroastrismo, todas ellas han estado relacionadas con esta planta, ya desde los Asirios el uso del cannabis era muy frecuente y común con varios fines, hasta recreativo, no es difícil creer que el uso de esta planta se quedó entre las culturas que habitaban esta zona.

El Islam no habla directamente de cannabis, pero si de alcohol y de juego (Sura II versículo 216), históricamente el hachís siempre se produjo en la zona del delta del Nilo, pero en cuanto el sufismo islámico (tasawwuf) cobró siempre más importancia. De forma completamente opuesta a lo que podríamos esperarnos, se quedó a lado el uso del hachís y del cannabis. Los médicos árabes, en aquel entonces, sabían muy bien como funcionaba esta planta en casi todos sus aspectos: uso de semillas, uso de hojas y el uso de flores. Las semillas, según los médicos de aquel entonces, no aportaban beneficios a la visión y producía dolores de cabeza, cosa que se controlaba bebiendo agua fría o comiendo fruta muy ácida, lo recomiendan para el control del epilepsia, para el control de la pitiriasis, para estimular el crecimiento del cabello usando una mezcla macerada de cannabis en agua. Avicena, medico árabe de origen persa, usaba semillas y hojas para el tratamiento de gases, y sigue diciendo que la mezcla de semillas de cannabis es poco alimenticia (recientemente se descubrió que no es así) pero no es muy prejudicial, produce mezcla dañina de humores corporales, la teoría de los humores viene de la medicina clásica griega, cosa que se dejó de tratar en cuanto llegó la medicina “moderna”. Otro medico señala el jugo de semillas y de hoja como depurativo de cerebro y de hígado.

Parece que desde que haya conocimiento de hechos históricos, esta planta esta estrictamente relacionada con la religión, la meditación, la evolución espiritual del hombre a parte que todos sus poderes médicos que sorprenden aun a día de hoy, sin embargo, estas prácticas y esta presencia parece ser muy incómoda para casi todos los libros sagrados de muchas religiones.

Autor: Fabio Inga.

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