Cómo secar y curar bien tu cosecha de marihuana

El conocimiento sobre cómo secar y curar la cosecha de marihuana que hemos cultivado es algo muy serio. Una duda que surge cuando eres un principiante, pero que algunos expertos todavía descuidan. Esa impaciencia por saborear el primer porro de nuestra cosecha puede jugarnos una mala pasada; si no seguimos las pautas para secar y permitimos que el proceso de nuestra marihuana sea lo más natural posible, nuestra cosecha puede perder sabor y calidad. Por esta razón, en este artículo vamos a explicar, paso a paso, cómo secar y curar la cosecha de marihuana a la perfección, además de todo lo que debes evitar.

El perfecto secado de la marihuana

Malla de secado GB Store

Al igual que en todo el proceso de cultivo, se trata de un ejercicio de tranquilidad, paciencia y saber elegir el momento perfecto para secar y curar bien tu cosecha de marihuana. Nuestras flores tienen gran cantidad de principios activos gracias a su cubierta de tricomas, que contienen nuestro preciado THC, CBD y demás componentes. Lo que ocurre es que, cuando la planta está verde, sin secar, contiene la mayor parte de su THC en estado inactivo (THC1). La forma de transformarlo en THC es secándola.

Para secar, primero debemos cortar los tallos y recolectar los cogollos. En este aspecto, cada uno tiene sus preferencias: pelarlo en la maceta, cortar las ramas, sólo las hojas grandes, desnudar los cogollos, etcétera. Partiendo de esa base, desde Growbarato.net recomendamos secarla durante 15-20 días en tu espacio de secado.

Este espacio debe permanecer totalmente a oscuras, ventilado pero sin corrientes, seco, rondando los 20º C y con la humedad baja, así evitaremos la proliferación de hongos en nuestros cogollos. Si no se cumplen estas pautas, nuestros tricomas se oxidarán y cambiará de estado, convirtiendo la mayoría del THC en CBN; el equivalente a la pérdida de potencia y efecto.

¿Qué debo hacer si se seca muy rápido?

Si tus flores tardan más bien poco en secarse, 5 o 6 días, lo más recomendable es quitarle sólo las hojas que se hayan hecho feas, o las hojas muy grandes. Así permitirás que las pequeñas hojas envuelvan el cogollo cuando colguemos la planta entera boca abajo, haciendo que se ralentice un poco el secado. Quizá así consigas que se seque en dos semanas, y luego no cuesta mucho quitarle las hojas secas, prácticamente se caen solas.

¿Qué debo hacer si tardan mucho en secarse?

Si lo que te ocurre es el caso contrario, que no secan nunca, lo mejor es que dejes lo más limpio posible los cogollos, y los coloques en mallas de secado. Puede deberse a un exceso de humedad en tu espacio de secado, y puedes necesitar un deshumidificador, aunque no es recomendable. Antes de utilizarlo, es mejor probar a cambiar la zona de secado de sitio, realizar primero una ligera extracción, o probar con desecadores, como el Secadry. Utiliza un deshumidificador cuando no haya otra alternativa.

Debemos dejar la hierba colgada secándose, hasta que las ramas se doblen pero no crujan. Es un punto intermedio, donde estará seca por fuera, pero en el tronco aún le queda algo de humedad, evitando que cruja la rama al doblarse. Con la experiencia, sabrás cuándo es mejor, y podrás empezar el curado de la marihuana.

La importancia de un buen curado

Una vez que tenemos casi seca nuestra marihuana, llega la segunda parte del proceso: el curado de los cogollos. Pero, ¿qué significa curar la marihuana? Consiste en dejar que se pudra de forma controlada la clorofila, presente en las plantas. Es el mismo proceso que en algunos quesos y derivados lácteos, para que tus cogollos no tengan sabor a hojas cuando los fumes. Cuando hablamos de clorofila, nos referimos al verdor de la marihuana, que debemos pudrid para que desaparezca y queden tonos más amarillentos y marrones. Esto le dará a tus variedades un sabor más potente y un efecto sensacional.

El curado es muy importante, de esta forma conseguimos que la marihuana adquiera ese sabor específico de cada variedad. Para hacerlo contamos con muchas alternativas, en función del espacio para el curado y el dinero que cada cultivador puede aportar a este proceso. Las cajas son una opción un tanto costosa, pero con unos resultados óptimos si escogemos bien.

Fum Box Grande

Las cajas de curado FUMBOX son ideales para que tu marihuana tenga el mejor sabor. Fabricada en Okume, la única madera que no deja olor en nuestro producto, permite un curado hermético con todos los parámetros bajo control. Cuenta con un termohigrómetro y un slot para guardar tus sobres Bóveda o Integra, para seleccionar la humedad exacta para tu curado.

El bote hermético, la opción económica

Botes herméticos TightVac

La opción más asequible para todo el mundo son los botes herméticos, de cristal o plástico. Lo más recomendable es que sean opacos, para evitar la luz. Debemos introducir nuestros cogollos y cerrarlo. Al día siguiente, abrimos de nuevo todos los botes un rato para que se aireen. Sorprendentemente, los cogollos estarán otra vez blandos, como si los hubieras cortado hace 5 días. Es por que la humedad del tronco se ha repartido otra vez por todo el material, y vuelve a estar húmeda.

Si ves que está muy fresca, como si estuviera recién cortada, es posible que la hayas metido en el bote demasiado pronto. Tendrás que sacarla del bote y extenderla un día o dos más, en una malla de secado. Y si está muy seca, es que la has metido demasiado tarde. Tiene que estar, más o menos, como si la hubieses cortado hace 4 o 5 días.

Vigila el curado hasta que se encuentre en las mejores condiciones

Si todo está bien, hay que dejarla en el bote hermético y abrirlo cada día, durante 5 o 10 minutos, en un sitio sin mucha humedad, para airear el bote y que se vaya secando poco a poco. Debemos realizar esto al menos 10 o 15 días. Tu marihuana se secará completamente poco a poco, dando paso al proceso de curación.  Una vez tus cogollos estén secos, crujientes y esponjosos a la vez, ya puedes dejar tus botes cerrados. Más o menos al mes de tener los botes cerrados, ya tendrán mucha más potencia que al principio, y su punto máximo es a los 6 meses, aunque se puede conservar hasta 2 años, a partir de ahí se va degradando.

Cosas que debemos evitar en el secado y curado marihuana

Ya hemos comentado lo que hay que hacer para conseguir un secado y curado en condiciones. Desde Growbarato.net no vamos a dejar escapar la oportunidad de comentar todo lo que debes evitar o dejar de hacer si quieres los mejores resultados.

  1. Cuando cortes las plantas, asegúrate de que la tierra esté seca, así evitaremos la pudrición y otros problemas. Mucho cuidado con los lavados de raíces y los tiempos.
  2. A la hora de realizar el secado, debemos evitar el uso de deshumidificadores salvo que sea necesario. Siempre que la humedad no sea muy alta, debemos descartar esta herramienta, pues darás calor al espacio y probablemente se seque demasiado rápido.
  3. No coloques ventiladores para agilizar el secado. Las corrientes de aire secarán demasiado la marihuana y nos va a dificultar el proceso de curado.
  4. No tenemos que dejar que las ramas se toquen cuando las coloquemos en la malla de secado, ya que pueden crear humedad entre ellas y pudrirse.
  5. Tendremos que esperar un tiempo si hemos pulverizado cualquier producto, sobre todo si es un fungicida o acaricida. Dejan mucho sabor en el producto final y pueden destrozar la cosecha final.

Esperamos haber solucionado vuestras dudas sobre cómo secar y curar bien tu cosecha de marihuana. Estos aspectos son subjetivos, y cada cultivador tiene que actuar en función de la situación de su cultivo. El equipo de Growbarato.net está a vuestra disposición para cualquier cuestión al respecto. ¡Hasta la próxima!

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